Métodos para controlar ronquidos

Métodos para controlar ronquidos

Aunque es molesto y tiene graves consecuencias para la convivencia, el ronquido no constituye en sí mismo una enfermedad, pero indica un trastorno respiratorio en razón de que el aire no está pasando bien.

Los ronquidos son definidos como el ruido que se produce en la respiración durante el sueño debido a la vibración de las estructuras de la garganta por la turbulencia generada por el aire al circular por una vía respiratoria estrechada, explica el médico otorrinolaringólogo Luis Felipe Encarnación, quien auspicia la Academia Dominicana de Medicina del Sueño.

“Existen numerosas opciones de tratamiento dependiendo del grado de gravedad de la enfermedad detectado en el estudio del sueño”, señala el también especialista en Medicina del Sueño.

Las máquinas CPAP son la principal opción en caso de apnea (“dormir sin respiración”). Estas bombean aire a presión por una manguera conectada a una mascarilla que se coloca en la cara del paciente para dormir.

El doctor Encarnación destacó las características tecnológicas de estos nuevos equipos de terapia ventilatoria, en especial su capacidad de adaptarse minuto a minuto a las necesidades respiratorias del paciente.

“Las parejas de las personas que roncan tienen una peor calidad de vida y un interesante estudio publicado en el “Journal Of Sleep Medicine” demostró que al tratar el ronquido con máquinas de CPAP el sueño de las parejas mejoró en un 17 %, que equivale a dormir una hora más todos los días”, resaltó el expresidente de la Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología.

Otros métodos. El médico indica que también puede recurrirse a aparatos orales de adelantamiento, que son prótesis de plástico que se ponen en la boca para dormir y que echan hacia adelante la mandíbula y la lengua, ampliando el espacio posterior en la garganta y reduciendo la obstrucción.

Además está la cirugía de la vía respiratoria superior. “Si el otorrinolaringólogo detecta alguna anomalía estructural de la vía respiratoria podrá sugerir cirugía. Existen más de treinta procedimientos que se pueden hacer, siendo el más frecuente la UPPP o uvulopalatofaringoplastia + amigdalectomía y la cirugía nasal”.

Otro aspecto que hay que resaltar es que “no todos los casos se pueden operar y que si no se seleccionan bien, muchas cirugías pueden fracasar en obtener los resultados esperados y que el paciente vuelva a roncar”.

Tratamiento postural. Dormir de lado. “Al dormir boca arriba, la lengua cae hacia atrás y produce obstrucción.

Remedios naturales. “Algunas personas refieren mejoría con algunas sustancias, pero los estudios no han podido demostrar que sean efectivos”, dice Encarnación.

Sprays de garganta. El médico explica que son hechos a base de aceite, cubren los tejidos blandos de la garganta y disminuyen la tensión superficial de las secreciones que tienden a cerrarla y que facilitan la vibración. “Son una ayuda, no una cura” resalta.

Dilatadores nasales. Estos incluyen piezas plásticas que se ponen dentro de la nariz o tirillas adhesivas que se ponen por fuera y que abren el paso de aire.

Corrección de la respiración oral. Algunas personas roncarían menos si aprendieran a respirar por la nariz. “Algunas bandas elásticas ayudan a cerrar la boca, pero esto no funciona para todo el mundo”, indica.

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El didgeridoo, una solución musical

Luis Felipe Encarnación recomienda el uso del didgeridoo, un instrumento musical aborigen australiano que consiste en un tronco hueco de dos metros de largo que produce sonidos de baja frecuencia. “Al aprender a tocarlo, soplando por un extremo se ejercitan y fortalecen los músculos que mantienen la garganta abierta. Su utilidad está demostrada científicamente para pacientes con ronquido simple o apnea leve”, asegura.