Mesa persigue marca de más
salvados para cerrador RD

Mesa persigue marca de más <BR>salvados para cerrador RD

POR DIONISIO SOLDEVILA
Al parecer los peloteros dominicanos son como el buen vino, mientras más añejo, mejor. La perfecta representación de la pasada afirmación la es el cerrador de los Piratas de Pittsburgh, el azuano José Mesa, quien está teniendo una renacer en su primera temporada en el equipo de Pennsylvania.

Mesa, de 38 años de edad, tiene una marcha consistente y efectiva que lo llevará a romper la marca de más salvamentos para un cerrador dominicano en las Grandes Ligas.

El récord es de 46 y le pertenece a él mismo, marca alcanzada cuando militaba con los Indios de Cleveland en 1995.

Pero este año ya suma 32 en 34 oportunidades después de haber fracasado con los Filis de Filadelfia una temporada atrás.

Mesa tiene marca de 2-1 con 2.20 de efectividad, lanzando una poderosa recta con la que ha dominado a sus contrarios con mucha regularidad en esta campaña del 2004.

La proyección de Mesa es similar a la del también dominicano Armando Benítez, de los Marlins de La Florida.

Benítez tiene 33 salvados y proyección de 49, pero la inclusión en la lista de lesionados por 15 días, merma sus oportunidades de superar a Mesa.

El mayor total de salvamentos para Benítez en su carrera es de 43, alcanzados con los Metros de Nueva York en la temporada del 2001.

Al igual que Mesa, el cambio de organización le ha dado una nueva vida a Benítez, que en su primera temporada con los Marlins ha dejado atrás los malos ratos vividos con los Metros y Yanquis de Nueva York y los Marineros de Seattle en el 2003.

Otros dominicanos que en el pasado se han destacado en el plano de cerrador son Antonio Alfonseca y José Jiménez.

Alfonseca, hoy relevista medio de los Bravos de Atlanta, tuvo su mejor temporada en las Grandes Ligas en el 2000, cuando apagó 45 fuegos con los Marlins de La Florida.

También debe mencionarse el caso de José Jiménez, con 41 salvados en el 2002 junto a los Rockies de Colorado.

Este año Jiménez inició con los Indios de Cleveland, pero después de fracasar en varias ocasiones fue enviado a las menores.