Medios expresan indignación en EU

Medios expresan indignación en EU

WASHINGTON (AFP).- Los medios de comunicación estadounidenses, trastornados por los destrozos causados por el ciclón Katrina, dejaron la deferencia que dedican habitualmente a los miembros del Gobierno y expresaron una indignación virulenta en entrevistas agresivas y duros comentarios.

Cuando la magnitud del desastre se hacía perceptible y la reacción de las autoridades no llegaba, los periodistas de televisión y la prensa renunciaron a su tono comedido y efectuaron duros comentarios, al tiempo que plantearon preguntas que les venían del corazón.

«Hablamos con madres que tenían bebés en sus brazos, algunos de ellos con apenas tres o cuatro meses y que viven en condiciones atroces», se indignó el reportero estrella de CNN, Anderson Cooper.

«Está gente está obligada a vivir como animales. Hay que ver cómo están las cosas ahí. Hay gente que se está muriendo en el centro de convenciones (de Nueva Orleans) y no hay nadie para socorrerla», afirmó el periodista frente a los responsbales estadounidenses a los que entrevistaba y que insistían en que las operaciones estaban bajo control.

Más tarde, Cooper interrumpió a la senadora de Luisiana Mary Landrieu, mientras agradecía los esfuerzos del presidente George W. Bush, para poner de relieve la existencia de cadáveres abandonados por las calles y el furor de los damnificados.

«¿Entiende usted el enojo que sienten?», preguntó a la legisladora demócrata.

Dicha hostilidad en las preguntas contrasta con el apoyo incondicional brindado a Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y el inicio de la guerra de Irak en 2003.

Otro comentarista de CNN calificó la visita del presidente Bush a las zonas siniestradas de «ejercicio de relaciones públicas», mientras que los periodistas provocaron sistemáticamente a los responsables que afirmaban que las operaciones de rescate se llevaban a cabo normalmente.

Hasta el canal Fox, conocido por su opiniones conservadoras, renunció a su apoyo habitual a las opiniones gubernamentales y sus presentadores acusaron al Estado federal de no haber sido capaz de ayudar a los sobrevivientes del desastre durante cinco días.

En CNN, el presentador Miles O’Brien discutió el jueves con el gobernador de Mississippi, Harley Harbour, uno de los pesos pesados del Partido Republicano, sobre la insuficiente preparación de las autoridades federales y militares frente al huracán, cuya violencia, de categoría 5, era conocida y anunciada.

«Gobernador, seguro que usted recibió informaciones suficientemente temprano, en términos de días y no de horas, para saber que se trataba de un enorme ciclón», afirmó el periodista.

Mientras las televisiones difundían por todo el país las imágenes del desastre, dejando en segundo plano a la guerra en Irak, por primera vez en dos años, los funcionarios seguían insistiendo en el hecho de que las miles de víctimas estaban recibiendo un tratamiento adecuado.

«Los damnificados reciben la ayuda que necesitan», aseguró Michael Brown, el jefe de la agencia federal a cargo de los servicios de emergencia (FEMA).

Un experto de los medios de comunicación, Peter Levine, de la universidad de Maryland, estimó que el cambio de tono de los medios de comunicación constituía una vuelta a la situación que prevalecía antes del 11 de septiembre.

Tras los atentados, «los que se opusieron públicamente al presidente y al Gobierno fueron atacados por todos los costados», recordó.