Más ojos para mayor seguridad

Más ojos para mayor seguridad

El avance tecnológico pone al alcance de la autoridad una gama cada vez más amplia de  artilugios, muchos de los cuales  son verdaderos auxiliares para la investigación de cualquier ocurrencia y las circunstancias que la determinaron.

Entre todos, la cámara fotográfica es, posiblemente, uno de los que más sobresale por su simpleza y efectividad. Desde los atentados contra las torres gemelas, en Nueva York, la cámara fotográfica se ha  convertido en el aparato más utilizado para mantener la vigilancia en espacios públicos e interiores muy frecuentados, para vigilar el tránsito y tener control de la presencia de intrusos en lugares muy sensibles. El testimonio de las cámaras ha ayudado en la investigación de muchos casos.

Aquí, donde son frecuentes los asaltos y atracos, los homicidios por encargo, el robo de cables del tendido eléctrico, piezas de puentes y otros desmanes, hace falta la instalación de cámaras de vigilancia que permitan un monitoreo  de lo que ocurre en lugares sensibles. En túneles y elevados, las cámaras permitirían vigilar la conducta de los conductores y la presencia de de vehículos no autorizados. La inversión en compra e instalación de cámaras fotográficas debe contemplarse como un aspecto sumamente necesario para mejorar los deprimidos niveles de seguridad ciudadana. Hace falta que más ojos vigilen los espacios y ayuden  a prevenir ocurrencias y a investigarlas.

Hay que seguir lo que está bien

Hasta demostración en contrario, el programa Bachilleres Bilingües Productivos ha dado resultados positivos para los estudiantes de los liceos públicos de la Regional 10 del Ministerio de Educación. Sin embargo, el programa está paralizado bajo el argumento de que era por tiempo limitado. El resultado ha sido que al menos 70,000 estudiantes han resultado afectados.

La principal  consigna de  campaña del Presidente Danilo Medina habla de corregir lo que está mal, continuar lo que está bien y hacer lo que nunca se ha hecho. Pues bien, parece que se está faltando a esa consigna con la interrupción del programa de bachillerato bilingüe, que puso a muchos estudiantes en condiciones de dominar un segundo idioma.  El Ministerio de Educación debería hacer los arreglos necesarios para continuar ese programa, y honrar así la parte de la consigna que se refiere a continuar lo que está bien.