Mantelería Romanza

Mantelería Romanza

Para su  reciente colección de primavera-verano el diseñador se inspiró en el romance del trópico y en  las  telas importadas de la India y  China

POR INGRIS LEYBA
Apegado como siempre a la magia de la creatividad para combinar con  elegancia y sencillez una propuesta de ensueño, el multifacético diseñador Mauricio Fernández presentó su más reciente colección de fina mantelería, denominada Romanza.

La propuesta de lencería para la temporada primavera- verano está conformado por delicados manteles, intercambiables, servilletas, camino de mesa, topes, paños multiuso y otras delicadas manualidades.

Están diseñados en diferentes texturas y tamaños, en formas rectangulares, cuadradas y ovaladas, en las que resaltan finos encajes de seda, algodones, puntillas y entredós.

Para dar a conocer sus nuevas creaciones, el diseñador ofreció un coctel en las instalaciones de Taboo Bamboo, en el que sus distinguidos invitados se deleitaron observando las piezas que conforman la colección, exhibidas delicadamente sobre algunos muebles y mesas, dentro de un ambiente elegante, inspirado en el romanticismo, con finas cristalerías italianas, porcelana y piezas antiguas.

Mauricio Fernández explicó que los manteles están confeccionados en telas importadas de la India, China, y en la flora y fauna de un país tropical como el nuestro.

“Todas las estructuras están concebidas con la finalidad de que puedan exhibirse en el lugar de su preferencia en el hogar, sea interior o exterior”

Durante la presentación los invitados recibieron orientaciones de la colección de parte edecanes vestidos con chacabanas en lino, confeccionadas por el diseñador, Hipólito Peña, mientras que el vestuario femenino fue confeccionado por Sissy Bermúdez.

“Romanza” fue presentada a beneficio de la fundación “Sonrisa de vida para niños y niñas”, dirigida por Cady Carlot Fernández, quien manifestó que el proyecto de la entidad es darle continuidad al  trabajo  de  ayudar a resolver los problemas que confrontan los residentes de algunos  barrios pobres del país.   

En sus dos años de existencia la fundación ha ofrecido apoyo en los centros educativos de La Barquita, un sector marginado, ubicado en la Zona Oriental, así como los niños de la guardería El Faro para Cristo.