Manejo de crisis

Manejo de crisis

Nuestro amado país, como el resto de la aldea planetaria, sufrirá con rigores el desastre del gravísimo desequilibrio financiero que acogota a la primera economía del mundo por vía de los créditos sub-prime (basura) del sector inmobiliario, de frente al vecino año 2009.

La estrategia más que a producir, se contrae a reducir la hipérbole del Estado dominicano, suprimiendo de un porrazo el desatino de los subsidios cuyo monto global aún no se ha identificado del todo, de continuar 354 subsecretarios sobrantes y propiciar la concientización del comedimiento, la sobriedad y la humildad.

En su último informe divulgado por los medios de comunicación el 19, la CEPAL identifica un crecimiento para RD este año de 4% y para el venidero de un 1.5%, es decir, un 2.5% menos, augurio de cuanto nos viene encima.

Engañoso y falo consiste frotarnos de la manos porque el petróleo descendió en su jornada del 18 de este mes a US$36.22 el baril precios del WIT o NYMEX de  Nueva York, porque eso traduce una desaceleración abismal de la demanda porque la producción ha amainado por la insolvencia de los consumidores.

Eso es claro desempleo que para nuestro país traduce encogimiento de las remesas, mayor indefensión sobre todo para los residentes rurales que es donde ese segmento volátil de la economía se aposenta con más densificación, y también disminución del turismo en gran manera, no toda, porque del 60% de esa variante macro-económica, una buena parte hace ahorros para sus vacaciones.

Nos viene el colapso de las zonas francas industriales, del sector minero que emitió la primera señal con 900 despidos de Falconbridge por reducción de la demanda de ferroníquel.

La estrategia consiste en nivelar la producción industrial y agraria sin grandes expectativas y acentuar la concientización de suprimir todo lo que no fuese estrictamente necesario para sobrevivir. ¿Hay otra fórmula? ¿Cuál?

Un ambicioso programa de obras públicas, podría ser una alternativa feliz.