Mandos militares niegan aprobaran abusos a reos

Mandos militares niegan aprobaran abusos a reos

WASHINGTON (EFE).- Los principales mandos militares de EEUU en Irak negaron ayer que hubieran aprobado el uso de técnicas coactivas en los interrogatorios contra presos iraquíes y prometieron una investigación exhaustiva de las torturas.

Los mandos comparecieron ayer ante el comité de las Fuerzas Armadas del Senado, en una audiencia destinada a analizar los maltratos en las cárceles iraquíes en particular y los preparativos para la transferencia de poder a un gobierno provisional en Irak el próximo 30 de junio en general.

El jefe del Mando Central de EEUU, el general John Abizaid, responsable de las operaciones en Irak y Afganistán, reconoció la existencia de «problemas sistemáticos» en la prisión de Abu Gharib, en las afueras de Bagdad, que se ha convertido en el emblema de esos abusos.

«Se han producido abusos en Afganistán. Se han producido en Irak, en varios sitios» indicó Abizaid, quien negó pese a todo que exista «una mentalidad del abuso» entre los responsables de las prisiones.

«Seguiremos los indicios, nos lleven a donde nos lleven. Seguiremos corrigiendo problemas sistemáticos. Identificaremos a los responsables y, de acuerdo con el Código Militar, adoptaremos las medidas pertinentes», prometió.

Por su parte, el teniente general Ricardo Sánchez, comandante de las tropas de EEUU en Irak, indicó que las pruebas encontradas hasta ahora pueden llevar a nuevas cortes marciales e, incluso, reabrir los casos de militares de los que se considere que han recibido castigos demasiado leves.

«Podemos encontrar que las pruebas presentadas en las investigaciones no sólo llevan a más juicios militares, sino que también hacen que revisemos los castigos adoptados previamente», explicó.

Precisamente, la audiencia coincide con el primer juicio militar en Bagdad sobre las torturas.

Un tribunal militar especial impuso hoy al soldado Jeremy Sivits la máxima condena posible, un año de prisión y la expulsión del Ejército por mala conducta. Otros seis soldados están pendientes de juicio.

El escándalo estalló con la publicación, hace tres semanas, de una serie de fotografías en las que se podía ver a presos iraquíes sometidos a vejaciones. Los senadores han podido ver, además, centenares de imágenes que no se han hecho públicas y que contienen escenas mucho más brutales, según los legisladores.

Además, el Pentágono ha localizado un nuevo disco compacto con más imágenes sobre las torturas, anunció hoy el presidente del comité, el republicano John Warner.

Sánchez negó de manera tajante en varias ocasiones que hubiera aprobado el uso de técnicas coercitivas, tales como la privación de sueño o el uso de perros de presa, para forzar a los presos a dar información en los interrogatorios.

Al contrario, recordó, en varias ocasiones emitió directivas para dejar claro que los responsables de las prisiones debían tratar a los retenidos de acuerdo con la Convención de Ginebra y los interrogatorios debían desarrollarse «de manera humana y legal, con la supervisión de los mandos».

La audiencia también pasó revista a los preparativos de cara a la transición en Irak, donde a falta de tan sólo seis semanas para la transferencia de una soberanía limitada aún se desconoce quiénes compondrán el nuevo gobierno provisional.

El presidente George W. Bush indicó hoy, tras una reunión de su Gabinete, que los nombres de los nuevos dirigentes gubernamentales podrían anunciarse en dos semanas.

Según Abizaid, el traspaso de poderes en la fecha señalada «es posible, pero se debe dar a conocer pronto quiénes van a ser los responsables, cuáles son sus nombres y qué es lo que van a hacer».

El general advirtió de que la violencia en Irak puede aumentar aún más después de la devolución de la soberanía, lo que podría requerir el envío de más soldados.

Según el general, «el periodo antes de las elecciones (enero de 2005, en principio) será violento y bien podría ser más violento de lo que estamos viendo hoy. Así que es posible que podamos necesitar más fuerzas».

Hasta el momento, EEUU tiene desplegados en Irak cerca de 135.000 militares.