Luis Llosa
 “República Dominicana tiene condiciones para hacer cine”

Luis Llosa<BR><STRONG> “República Dominicana tiene condiciones para hacer cine”</STRONG>

Por JOSELIN RODRÍGUEZ
Para el director Luis Llosa, República Dominicana cuenta con los elementos necesarios para convertirse en un gran centro de filmación de películas nacionales o extranjeras.

“República Dominicana tiene todas las condiciones para ser un gran centro, por su proximidad a los Estados Unidos, el personal valioso y capacitado que tiene, su geografía, sus paisajes naturales, su zona colonial”, aseguró el cineasta, que filmó en el país “La fiesta del Chivo”, basada en el libro homónimo del escritor peruano Mario Vargas Llosa.

El apoyo y el trato que recibió durante el período de filmación, le hacen asegurar que para lograr su desarrollo la industria cinematográfica dominicana cuenta con un aliado importante: el gobierno.

“Yo he sido testigo a través de todo el proceso. Cuando filmamos la película nos apoyaron muchísimo. Creo que se han organizado mejor, ha habido otras experiencias posteriores a la nuestra. Habiendo ese apoyo y contando con esas condiciones naturales, yo creo que en República Dominicana se debería hacer más proyectos, ya sean que vengan de fuera o de cineastas dominicanos. Entiendo que se está empezando a generar un volumen de proyección mucho mayor”, afirmó.      

Piratería

Aunque hace poco tiempo que “La fiesta del Chivo” tuvo su estreno mundial (ya se ha presentado con bastante éxito en Perú, Berlín y España), no ha podido escapar de las garras de un problema universal: la piratería.

Al referirse a este tema en particular, Llosa lo definió como “el veneno más grande” que está existiendo en el mundo. ¿La razón? Entiende que la piratería afecta la creatividad y la inversión de miles de hombres y mujeres que hacen sus aportes en obras maravillosas, pero que el negocio ilícito las afecta.  

Aseguró que el caso es tan grave, que a los nuevos artistas los está afectando de forma tal que las disqueras no quieren invertir en las grabaciones de los jóvenes cantantes.

“Invito al público a que apoye las producciones cinematográficas asistiendo a las salas de cine. Es muy distinta la calidad de una película filmada con todas las reglas, a las que se piratean”, dijo Llosa.  

Más emotividad, menos violencia

Acompañado del escritor peruano Mario Vargas Llosa, autor de “La fiesta del Chivo”, y los actores Isabella Rosellini y Tomas Milian, el cineasta contestó inquietudes de los periodistas que asistieron a la premier que se organizó en exclusiva para la prensa.

Llosa, quien ha sentido la tentación de definir el dramático filme como “su primera película”, respondió las críticas de algunos directores que entienden que el largometraje debió presentar la cruda violencia.

“Yo sentía que era más emotivo mostrar el impacto emotivo, psicológico de la violencia que la violencia en sí. Hay un par de críticos jóvenes, como el director estadounidense Quentin Tarantino que le han reprochado a la película no tener más momentos de violencia, o que mostraran cómo le volaban los sesos a Galíndez. Creo que hay un contexto hoy en día que empieza a privilegiar la violencia por la violencia, directores a los que uno puede admirar están en una carrera a ver qué cosa es más impactante, qué cosa es más brutal. A mí me parecía mejor tomar una elección contraria”, dijo al defender la película.

Considera que la violencia excesiva, un tanto rutinaria, comienza a crear una sensibilidad y un gusto que le parece peligroso.

Destaca valía de los dominicanos

Luego de agradecer el apoyo recibido, Luis Llosa aseguró que si el ciento por ciento del equipo técnico hubiera sido dominicano, se hubiera sentido muy cómodo.

“No es la primera vez que trabajo aquí, conozco la solvencia y la creatividad de los técnicos y los actores de este país. Lo que queda pendiente es volver y hacer una película sustentada con personal dominicano”, señaló.   

Isabella Rosellini

Para representar su magistral papel de Urania Cabral, joven que en su juventud fue vilmente ultrajada por el tirano, Isabella Rosellini leyó una y otra vez la novela de Vargas Llosa, incluso contó con los servicios de un entrenador que le ayudó a reconocer momentos parecidos a los que vivió su personaje.