Luis Gómez llegó en motoconcho para hablar de la Constitución

Luis Gómez llegó en motoconcho para hablar de la Constitución

POR LEONORA RAMÍREZ S.
Los chicos ácidos desearon ayer la presencia de Angela Peña, la cronista de temas históricos de Hoy, para que les dijera quién es Rafael J. Castillo, pues ese nombre lo lleva una calle del ensanche La Fe y ninguno de los contertulios sabía el origen ni los aportes de ese señor a la sociedad dominicana.

Es que antes  de que los miembros de la  Comisión para la Reforma Constitucional llegaran al almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, los colegas debatieron sobre los nombres de las calles y los inmerecimientos que se registran en ese sentido, por el capricho, la desmemoria, la adulonería o el interés particular de los regidores de los cabildos.

Pero para eso no se convocaron los periodistas del Grupo  Corripio, sino para escuchar los debates sobre la reforma constitucional que promueve el presidente Leonel Fernández,  para lo cual creó la referida Comisión.

“Estamos con estos ilustres constitucionalistas” dijo Juan Bolívar Díaz, coordinador del encuentro, para presentar a Julio César Castaños Guzmán, Luis  Gómez Pérez, Leyda Margarita Piña, Milton Ray Guevara y Eduardo Jorge Prats. Un chico ácido que tiene una barricada mental susurró ¿Y los rifles, dónde están?

No se sabe si Gómez Pérez tiene rifles, pero de que es un hombre de armas a tomar no hay dudas, porque este jurista de 73 años, que se entrega con  pasión a todos los proyectos en que se  inmiscuye, fue al encuentro en “motoconcho” porque no iba a permitir que un tapón le impidiera llegar a tiempo.

El mismo contó la anécdota: dejó un vehículo estacionado en una plaza y contrató el peculiar medio de transporte criollo, que lo dejó raudo y veloz en  la calle San  Martín 236.

Antes de ese comentario, que por supuesto causó mucha gracia entre la concurrencia, los juristas ofrecieron detalles sobre los trabajos de la Comisión que, de acuerdo con Piña, tiene tres elementos fundamentales: el acompañamiento a las consultas populares, la compilación de los resultados y la preparación de los textos que recojan los deseos de las mayorías.

“La metodología a usarse en la consulta popular tendrá esquemas de pedagogía ciudadana,  para que  la gente se involucre y el proceso sea una  oportunidad de desarrollo de ciudadanía, y pueda traducir también las  inquietudes fundamentales de las  instituciones”.

Y cuando esa propuesta ciudadana esté lista, ¿Qué harán los congresistas con ella?

Esa es la pregunta del millón, porque en el 2001 se sometió una propuesta de reforma consensuada y los señores congresistas hicieron  lo que les vino en ganas. ¡¿Se copia?! 

LAMENTO FALTA DE VISION
Jorge Prats lamentó no tener la misma visión de Gómez Pérez (para usar un motoconcho) porque una audiencia le impidió llegar temprano al encuentro donde analizó las ventajas y desventajas de la figura de la Constituyente, que se utiliza  para reformar la Constitución.

“Soy un gran escéptico de los procesos constituyentes porque sumergen a los países en un estado hipnótico. La pregunta es si estamos en una crisis política de tal magnitud que necesitamos sumergirnos en un proceso cataléptico de tal naturaleza, desde mi punto de vista, aunque técnicamente no tengo ningún problema. Más allá de las simpatías académicas, hay que darle la oportunidad a la mayoría para que decida”.

Sobe ese aspecto, Castaños Guzmán dijo que de aprobarse la Constituyente sería conveniente el referéndum, para darle más legitimidad.

Guevara apuesta por sistemas mixtos, aunque privilegia la Constituyente, lo mismo que Gómez Pérez.

UN CARGO HONORIFICO
Para los que llevan anotaciones, los comisionados no cobran “ni un chele” por las funciones de elaborar un proyecto de reforma constitucional, pues lo hacen por amor a la  patria.

¿Suena extraño, verdad? Pero es así y el gesto lo pudieran emular los “vividores” públicos que pululan en todos los gobiernos, dijo una chica ácida, hastiada ya del Estado ficción en el que vive.

Aunque no reciben beneficio pecuniario, estos juristas trabajan de manera independiente, porque el presidente Leonel Fernández, creador de la Comisión, no interviene en sus ejecutorias.

¿Quién regentea a la sociedad civil?

Durante el receso, algunos chicos ácidos  se preguntaron qué es la sociedad civil, qué entidad superior les da representatividad y quién designa a sus voceros…No hubo respuestas o se las comió el silencio.

Lo cierto es que para los juristas, la sociedad civil juega un rol importante en el proceso de consultas para reformar la Constitución dominicana, y de hecho, García Pérez dijo que algunas de esas entidades habían contratado expertos  internacionales para asesorarlos sobre el método de modificación conveniente.

De todas maneras, y como dijo Castaños Guzmán, el texto que elaborarán no será “palabras de Dios”,  pero el presidente Fernández, de acuerdo con Guevara, será el que tendrá la última palabra.

Habrá que esperar el fin de la novela constitucional….