Luciano Castillo – Elogio a la terquedad

Luciano Castillo – Elogio a la terquedad

El genial humorista dominicano, único e irrepetible, don Paco Escribano, contaba de un hombre que entró a la pulpería de un pueblo y le pidió al pulpero que le vendiera 10 centavos de un queso que estaba en el mostrador.

El pulpero extrañado, le replicó que eso no era queso, sino jabón.

El hombre ceñudo, de carácter fuerte, le señaló de nuevo que quería diez centavos de ese queso.

El pulpero le señaló otra vez que eso no era queso, sino jabón.

El diálogo se tornó en pedir queso y replicar que era jabón hasta que el pulpero vencido, pero no convencido, finalmente asintió a venderle los diez centavos de «queso» que pedía el hombre de carácter fuerte, advirtiéndole por última vez que eso era jabón, no queso.

El obstinado comprador tomó su «queso» y comenzó a comérselo y ya en la puerta de salida, con un espumazo en la boca. se volvió al pulpero, diciéndole: «sabe a jabón… pero es queso».

En la vida política dominicana, hay hombres de carácter fuerte, de una gran obstinación que niegan o rechazan tajantemente una cosa, y luego cambian de parecer y se empecinan en defender tercamente lo que antes negaban o rechazaban.

Esos políticos sostienen con vehemencia «vamos a ganar las elecciones», aunque todas las condiciones se muestren adversas a sus aspiraciones, y al final, la realidad de la derrota les hacen exclamar, remendando el hombre de carácter fuerte del cuento, «perdimos… pero ganamos».