Los vinos perfectos para  la cena de Nochebuena

Los vinos perfectos para  la cena de Nochebuena

La Nochebuena es una ocasión muy especial para reunirse con la familia y con los amigos, sobre todo alrededor de la mesa, y el vino es, sin lugar a dudas, uno de los ejes centrales de esta celebración navideña.

Aunque no hay una regla escrita sobre qué vinos servir durante este  festín gastronómico, es bueno tener en cuenta que se deben adaptar a los gustos de quien los disfruta, pero siempre dentro de ciertos límites que conviene respetar, con el fin de lograr consonancia entre estos y los aromas, sabores, texturas y potencia de los platos.

Con un menú navideño tan variado y condimentado como el dominicano, usualmente compuesto por el tradicional lechón asado y múltiples guarniciones, muchos se preguntan con qué vino es el ideal para acompañarlo.

El cerdo, como carne blanca, armoniza muy bien con vinos blancos de gran cuerpo o tintos de cuerpo ligero y medio, pero siempre de importantes expresiones aromáticas. “Recordemos para la preparación del cerdo se utilizan naranja agria, ajo, orégano, verduras y especias, elementos que lo enriquecen sustancialmente de complejos aromas”, comenta Raúl Rodríguez, experto en el tema y gerente de programas de lealtad de Vinos S.A. “Con los vinos adecuados se lograrán diferentes experiencias, todas agradables, algunas más conservadoras o tradicionales y otras más atrevidas”, agrega.

 “El objetivo general en el maridaje siempre será lograr un mayor disfrute en el comensal, y preferiblemente una nueva experiencia cada vez”, señala Rodríguez, “que sea tan acertado, que nos haga recordar la Nochebuena desde un más enfoque gastronómico, como una muy grata experiencia”, argumenta.

Varios para elegir.  Para obtener una armonía “conservadora”, el Pinot Noir, uva con la que se produce el champagne y principalmente vinos de la región francesa de Borgoña, es excelente para el lechón asado. Si el vino seleccionado cuenta con una buena crianza en barricas, aportará complejidad y estructura con aromas tostados o ahumados que acompañarán muy bien los aromas ahumados del lechón asado. Errázuriz Reserva Pinot Noir 2010, Estancia Pinot Noir 2009 y Bouchard Père et Fils Pommard Premier Cru 2005, son excelentes opciones. Si se quiere alcanzar un maridaje algo más “tradicional”, la uva Tempranillo es una apuesta segura.

Quienes hayan visitado Segovia, en España, seguro han degustado de su famoso cochinillo con una copa de la Ribera del Duero o Rioja. Para este caso en particular, se recomienda el Marqués de Cáceres Crianza 2007 y el Artadi Viñas de Gain 2008, ambos de Rioja.