Los sepultureros de la democracia

Los sepultureros de la democracia

Cuando observamos los arreglos previos a las próximas elecciones del 2010 y por qué no también del 2012, nos da la impresión que estamos sepultando la democracia dominicana, y su cadáver enviándolo hacia planos del olvido; y también pensamos que necesitamos curas que nos recuerden que vamos a morir y tal vez, pensando más profundo, que nos recuerden que estamos vivos.

Un cura con fuerzas capaces de resucitar nuestra ya muerta democracia, pero lo malo es que a nuestros sepultureros les molesta sobremanera que pueda existir una cura capaz de resucitar un muerto: “La democracia dominicana”, y que levante el azadón y la pala para descalabrarlo, para dejarlos sin oficio.

Nos han sepultado la democracia y siguen campantes repartiéndose el festín, para lo cual han introducido la inmoralidad como cimiento de su acción política; siguen aboliendo principios como medio de lograr sus fines más execrables.

Los sepultureros de la democracia son arrogantes, mediocres, son verdaderos eunucos al servicio de la maldad, el desprecio, la vulgaridad y el embelecimiento.

Por eso necesitamos un curador de conciencias, que abra las puertas a una nueva juventud, que reivindique el ejemplo de nuestros forjadores de nuestra nacionalidad, hombres y mujeres capaces de levantar el estandarte de Duarte en una nueva Puerta de El Conde y levante el fusil de Luperón y Benito Monción en una vuelta al Capotillo de 1863, para que de nuevo la vida sea resucitada plenamente y protegida en todas sus fases.

¡Qué rija la ley de Dios! Y fuera los sepultureros de la democracia. ¡No a la reservación de candidaturas! El PLD se ha convertido en el sepulturero mayor de la democracia dominicana con el inmenso endeudamiento a que ha llevado al país en sus gobiernos, que han sido la entrega de la nación.