Los seis choques externos y las avispas

Los seis choques externos y las avispas

Luis M. Piantini Munnigh
La presente administración del Presidente Fernández ha tenido que enfrentar seis choques externos que han afectado la capacidad de crecimiento del país desde que llegó al poder en el año 2004.

Dos de estos choques han sido causados por fenómenos atmosféricos  que han desvastado amplias regiones del país en perdidas de valerosas vidas humanas y bienes públicos y privados.

El primero lo fue el Huracán Jean a dos meses del inicio de su gobierno con un costo en perdidas de activos fijos y flujos de producción anual equivalente  al 1.2% del PIB, calculado en  RD$9,647 millones (US$285 millones) del año 2004; y reciente ahora, por la Tormenta Noel con un costo muy preliminar de activos fijos y flujos afectados cercano al 2% del PIB, valor estimado en los RD$20,000 millones (US$600 millones). Los daños acumulativos de ambos fenómenos atmosféricos, le habrán costado a este país valores equivalentes a por lo menos el 3% del PIB.

El otro choque externo importante ha sido el de la factura del petróleo y sus derivados, choque que  todavía la economía de los consumidores y productores no lo ha sentido en su verdadera dimensión por el crédito venezolano y los subsidios del gobierno a la electricidad y al gas. Además, dado el rápido crecimiento de sus precios internacionales en las últimas semanas, escalando de los sesentas dólares el barril a los noventas, su impacto inflacionario a nivel internacional como insumo en la elaboración de otros bienes y servicios lo sentiremos en las facturas externas en los próximos meses.

Los pagos del país por la importación del petróleo y sus derivados, se han elevado de US$1,416 millones en el 2003, a US$2,788.1 millones en el 2006, y para el presente año su proyección unitaria de precio y volumen estima este valor en unos US$3,100 millones, para un aumento en solo cuatro años de unos RD$1,700 millones (RD$57,375 millones) cerca del 5% del PIB. Sin embargo, pese al aumento de los precios internacionales en mas del cien por ciento, el volumen importado ha crecido en 19.7% durante los últimos tres años, al tomar como base el periodo enero-mayo 2004-2007, comportándose el volumen inversamente a lo esperado.

La eliminación del Acuerdo Multifibra y por tanto de las barreras cuantitativas a la importación de productos textiles en las economías desarrolladas a partir del 2005, fue otro choque externo que les permitió a los países del sudeste asiático incursionar agresivamente en esas economías, desplazando a los suplidores tradicionales, como es nuestro caso. El valor exportado por las zonas francas textileras en el 2004 alcanzo un monto de US$2,121 millones y en el 2006 de US$1,641 millones para una perdida en valor de US$480 millones. Para el periodo Enero-Mayo 2004-2007 la perdida para la totalidad del valor de exportación del conjunto de las zonas francas era de US$483 millones, o sea, que la caída de las textileras no ha podido ser compensada por el aumento en el valor exportado de las otras ramas industriales que producen bajo ese régimen.

Otro choque importante ha sido el fuerte flujo de inmigración haitiana que ha recibido nuestra economía en los últimos años. Este choque no ha sido cuantificado en su verdadero impacto sobre el costo en los diferentes sectores que ha afectado; por ejemplo el caso del sector salud, donde hay enfermedades mas expandidas en la población haitiana que son transportadas al país como son los casos de la malaria, paludismo y el SIDA, así como en las atenciones hospitalarias; el costo previsional al Estado; el costo social para nuestro desarrollo por el retraso en el avance tecnológico y por lo tanto en el aumento del ingreso medio y ensanchamiento de una clase media fuerte, al sustituir inversión en desarrollo tecnológico y productividad, por mano de obra con baja calificación y mas barata.

El último importante choque externo que comenzara a sentir nuestra economía es como consecuencia de una combinación de factores ; la desaceleración en la tasa de crecimiento de la economía norteamericana, nuestro principal mercado de exportación de bienes y servicios turísticos y de ingreso de remesas; los crecientes egresos de pagos por aumento de las importaciones derivadas del DR-CAFTA y del Acuerdo Económico con la Unión Europea que se inicia el próximo 1 de Enero; y los efectos inflacionarios sobre las facturas externas originado por el rápido crecimiento de los precios de los hidrocarburos, por la fuerte apreciación del euro, la eliminación de los subsidios a la exportación de los productos chinos cuyos precios habían contribuido a moderar la inflación mundial, y la fuerte escalada en los precios internacionales de los productos básicos (agrícolas y mineros).

Hasta el presente los equilibrados resultados fiscales, las prudentes políticas monetarias y el continuo ingreso de capitales privados por el factor confianza han permitido que el país haya mantenido tasas de crecimiento de la economía  superior al 8% anual a partir del 2005, estabilidad en  la tasa de cambio, tasa de inflación de un solo digito y  balanzas de pagos superavitarias con aumentos crecientes de las reservas internaciones del Banco Central. Sin embargo, todos estos logros han descansado en el factor confianza que ha sido el impulsor del fuerte ingreso de capitales privados externos que esta financiando al creciente déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, donde se refleja el impacto negativo de los US$2,200 millones de la factura petrolera y la perdida de  valor exportado.

Por el delicado panorama externo expuesto en los párrafos anteriores, el Gobierno del Presidente Fernández tiene que ser prudente en el mantenimiento del equilibrio en las cuentas fiscales, mas aún en un año electoral cuando tradicionalmente la confianza resbala y el flujo de capital merma o reversa. Por ese motivo, en un reciente articulo apelaba a la bien ponderada prudencia del Estadista, para que se mantenga un vinculo cautelar de acuerdo de supervisión con el FMI mas allá del 2007.

Hoy mas que nunca, debido al señalado panorama y al rápido proceso de apertura comercial, el Gobierno esta obligado a ser un dinámico facilitador de las inversiones privadas, pues éstas han sido  el soporte externo de la estabilidad y crecimiento económico de los tres últimos años, y son las que generarán los bienes y servicios que nos mantendrán compitiendo en los mercados internacionales  y creciendo sostenidamente hacia el futuro, creando las riquezas y oportunidades de empleos dignos que nos permitan mejorar la distribución del ingreso, sin los perjuicios de las crisis cambiarias. La apreciación del euro y la próxima entrada del acuerdo con la UE, le presenta a nuestro país una excelente oportunidad para la atracción de inversión europea, que necesitan procesar sus productos en esta región para mejorar su competitividad en la zona dólar, o sea en América. 

Por lo tanto, ya es tiempo de que los famosos proyectos anunciados sustitutos de los derivados del petróleo para transporte, generación eléctrica y exportaciones, comiencen a parir porque este país necesita optimizarse y energizarse viendo realizaciones; de que se facilite la inversión privada eliminando todas aquellas restricciones de índole fiscal o por trabas burocráticas de burócratas altos y medianos que no permiten reducir aun mas el tiempo de creación de una compañía, de importar un bien, de adquirir una propiedad y que complican las cosas sencillas por demostración de poder o por corrupción o por ignorancia, o por una combinación de todos estos ADN en una misma criatura antropomórfica que ha sido asignada al lugar equivocado.

Así como el Presidente se avispó después del paso de la tormenta en el auxilio a los damnificados y en la reconstrucción de las obras públicas destruidas, también el país quiere ver que Su Presidente refuerce el mando de Mandatario y le imprima su proactivismo e ingenio y le suelte las avispas a sus subalternos, para que cumplan su función social de ser facilitadores en la creación de cientos de nuevas empresas privadas que aumenten el empleo digno, el valor de nuestras riquezas y el optimismo de este pueblo digno de mejor suerte.     

Retos

Ya es tiempo de que los famosos proyectos anunciados sustitutos de los derivados del petróleo para transporte, generación eléctrica y exportaciones, comiencen a parir.

 también el país quiere ver que Su Presidente refuerce el mando de Mandatario y le imprima su proactivismo e ingenio y le suelte las avispas a sus subalternos.