Los principales directores de Enron ante la justicia de los Estados Unidos

Los principales directores de Enron ante la justicia de los Estados Unidos

HOUSTON, EEUU (AFP).- El juicio a los dos principales directores de la empresa de corretaje en energía Enron, Kenneth Lay y Jeffrey Skilling, se inicia el lunes luego de una investigación de más de cuatro años sobre la escandalosa quiebra de la firma.

Se espera que el proceso ante un tribunal federal de Houston (Texas, centro-sur), sede de esta empresa que llegó a ser la séptima del país, termine con el escándalo Enron, que llevó al gobierno a adoptar amplias reformas para poner orden en las prácticas contables dudosas.

Kenneth Lay, de 63 años, fundador y presidente de Enron, y Jeffrey Skilling, de 52 y jefe ejecutivo de la empresa antes de que estallara el escándalo, pueden ser condenados a largas penas de prisión.

A finales de 2001, la compañía sobreestimó sus beneficios y subestimó sus deudas de varios miles de millones de dólares a través de un amplio abanico de acuerdos que infringían las reglas contables vigentes.

Los actores del juicio a Enron podrían verse tentados de aprender la lección de otros procesos a dirigentes implicados en escándalos de empresas en los últimos años, evitando una posición demasiado rígida, según los analistas.

Estados Unidos siguió con interés los casos de varios presidentes de compañías juzgados por fraude y otros crímenes de cuello blanco: el de WorldCom, Bernie Ebbers, y Tyco, Dennis Kozlowski, que fueron condenados a un máximo de 25 años de prisión y el de Adelphia Communications, John Rigas, a 15 años.

Se espera muy poca tolerancia por parte de la opinión pública ante las disculpas manifestadas por los dos ex dirigentes de Enron, que afirman que no estaban al corriente de las malversaciones.

Estas últimas sumieron al grupo en la quiebra y dejaron a 4.000 personas sin empleo y sin el fondo de pensiones de la empresa en diciembre de 2001, además de las inversiones en acciones que desaparecieron.

Varios ex responsables de Enron aceptaron declararse culpables llegando a un acuerdo con la justicia para que sus penas fueran reducidas a cambio de cooperar en la investigación.

“La acusación tiene dos ventajas: dos acusados que son presentados como demoníacos y unos hechos terribles”, estima el abogado David Berg, del tribunal de Houston.

A pesar de ello, la defensa puede esperar que se les declare no culpables gracias a excelentes abogados.

Kenneth Lay intentará jugar con su lado altruista recordando sus vínculos con la comunidad negra de Houston, a la que hizo contribuciones generosas. “La composición demográfica del jurado del tribunal constituirá un elemento clave”, añade.

El testimonio del ex jefe contable Richard Causey puede ser un obstáculo importante para la defensa y una ventaja para la acusación.

En diciembre, Causey aceptó declararse culpable de fraude y cooperar con la justicia para evitar un juicio.

Otro testigo clave, Andrew Fastow, ex director financiero, también aceptó cooperar a cambio de la disminución de su pena de cárcel a 10 años.

Según John Coffee, profesor de derecho en la Universidad de Columbia, los responsables de Enron centrarán su defensa en el hecho de que aplicaban perfectamente las reglas contables en vigor en ese momento, aunque escondían miles de millones de dólares de déficit.

Por su parte, la acusación se preocupará, según Coffee, de concentrarse en “las mentiras, los secretos y las falsas garantías” dadas por Lay y Skilling, aunque conocían la situación precaria del grupo.