Los préstamos

Los préstamos

El préstamo del sector eléctrico que debió de haberse aprobado el martes pasado fue negociado con el Banco Mundial por el gobierno presidido por el agrónomo Hipólito Mejía. Se negociaron créditos por once millones de dólares, una suma muy pequeña para ese sector, pero que servirá para organizar la gerencia de la recuperación del citado sector.

El préstamo fue aprobado por la junta de directores del Banco Mundial en febrero del 2004, como parte del paquete de “rescate para el país”. También se aprobó el préstamo de “emergencia social”, por cien millones de dólares, del cual se desembolsaron casi inmediatamente cincuenta millones de dólares.

En otras palabras, el no aprobar el préstamo de asistencia técnica en el Congreso Nacional, el martes pasado, es faltar a un compromiso contraído por la pasada administración pública. Paradójicamente, los senadores que han evitando la aprobación de los instrumentos de crédito con el Banco Mundial fueron seguidores muy fieles del gobierno desplazado del poder, por el voto popular, el pasado 16 de agosto de 2004.

Vale recordar, empero, que el préstamo de “emergencia social” del Banco Mundial aprobado el 11 de agosto de 2004 fue refrendado por el Congreso e inmediatamente se tomaron los cincuenta millones de dólares para gastarlos, en su mayor parte, en combustibles para alimentar las plantas eléctricas. En esa ocasión, y como es obvio, no se aprobaron ni el préstamo de asistencia técnica para le sector eléctrico, ni el de las reforma del sector financiero. Ambos proyectos fueron negociados por el gobierno del PRD.

De la misma forma, el préstamo para las reformas en el sector eléctrico —por 150 millones de dólares— es retrasado y posiblemente bloqueado por la decisión de no aprobar el crédito de asistencia técnica.

Ese préstamo para las reformas fue originalmente negociado y estaba listo para ser aprobado por el directorio del Banco Mundial, cuando se anunció la controversial y sorpresiva recompra de Unión Fenosa en septiembre de 2003.

En otras palabras, con excepción de las condiciones del sector, las cuales han cambiado, el préstamo tiene la misma naturaleza y estará gobernado por los mismos principios.

Ese préstamo debería ser ratificado por el Congreso, ya que los legisladores fueron alertados para que una vez se aprobara el préstamo por la junta de directores del Banco Mundial, fuese refrendado por las Cámaras Legislativas.

Las condiciones de este préstamo son diferentes, pero los principios son los mismos.

Las negociaciones de este segundo préstamo se iniciaron durante los días en que el licenciado José Lois Malkum, en su condición de secretario de Estado de Finanzas, era líder del grupo negociador, y concluyeron, se tiene entendido, con las conversaciones sostenidas con los señores Carlos Despradel, César Sánchez y George Reinoso, en sus calidades de secretario Técnico de la Presidencia, administrador de la entonces Corporación Dominicana de Electricidad y Superintendente de Energía, respectivamente.

Como podrá verse fácilmente, los instrumentos de créditos pendientes de aprobación senatorial son los mismos concertados y aprobados por el gobierno de Hipólito Mejía, con el cual se identificaban los evasivos legisladores de hoy. Si algún cambio se ha operado, pues, es puramente político, y por política se piensa que hoy es marrón lo que ayer fue verde.