Los dólares se van al mercado negro

Los dólares se van al mercado negro

Representantes de la Asociación de Bancos Comerciales de la República (ABCRD) y de los remesadores y agentes de cambio se reunieron ayer con las autoridades monetarias para buscar una salida al creciente mercado negro, surgido a raíz de la imposición de una tasa de cambio que estimaron irreal.

Asimismo, alertaron sobre la posibilidad de que en el país surja un sistema de envío de remesas no regulado, ante la negativa de muchas personas que residen en el exterior, de enviar sus dólares con el valor de RD$35, a través de las empresas remesadoras, mientras el mercado negro o paralelo se los pagan a tasas muy superiores.

La reunión de llevó a cabo en las primeras horas de la mañana de ayer en la sede del Banco Central y entre los presentes estaban Víctor Méndez Capellán y Freddy Ortiz, de la Asociación de Empresas Remesadoras de Divisas (ADEREDI), y los presidentes de la ABCRD y de los agentes de cambio, José Manuel López Valdés y Augusto Peignand, quienes conversaron con funcionarios y técnicos de ese organismo.

Este año, las remesas podrían observar un crecimiento de alrededor de siete por ciento, prácticamente similar al del 2002, cuando entraron al país unos US$1,939.3 millones por ese concepto.

Sin embargo, los remesadores y agentes de cambio afirman que por más dólares que entren al mercado local, estos no compensan la demanda que existe actualmente por nerviosismo, intranquilidad y creencia sobre posibles complicaciones de la economía, que hace que la gente proteja sus ahorros comprando dólares. Se descartó que en ese sector se especule con divisas.

Según Ortiz, el pasado sábado empezó la entrada a la República Dominicana de lo que llamó el flujo grueso de divisas, aunque se notó cierta merma, porque hay una tasa en el mercado que no es la real.

Añadió que en el país existe un mercado paralelo que no acepta la imposición de RD$35 por US$1.0, que actualmente rige en el mercado cambiario dominicano.

«Mucha gente, desde el exterior, nos ha reportado que cuando una persona quiere enviar la remesa y ve la tasa de RD$35 por US$1.0, dice que no va mandar sus dólares y prefiere mandarlos por otra vía que sea las empresas legalmente constituida, porque entiende que esa no es la tasa real», dijo.

Agregó que las empresas remesadoras son el único generador de divisa que está vendiendo a tasa de RD$35 por US$1.0 en el mercado como acordaron con el gobierno y los tres sectores que integran el mercado cambiario dominicano, obedeciendo a un acuerdo entre las asociaciones, pero que no responde a la realidad.

«La existencia de un mercado paralelo de divisas podría mermar un poco el envío de remesas desde el exterior, pero no de manera sustancial, lo más que puede es que se cree un sistema paralelo de envío no regulado», dijo.

Agregó que por el momento, las empresas ligadas al mercado cambiario siguen ajustadas al acuerdo entre las asociaciones, de vender a RD$35 por US$1.0 en el mercado local, las remesas que reciben.

Refirió que el mercado paralelo surge porque el lunes 15 de este mes, el dólar se cotizaba a RD$39.00 y RD$39.50, pero que de repente se tomó la decisión de rebajarlo a RD$35.00 por US$1.00.

«Eso es a todas luces una medida poco prudente, porque no se puede bajar de golpe 400 puntos a una tasa de cambio. Eso, por las experiencias anteriores, hace que surja un mercado paralelo», dijo.

Precisó que en el mercado del dólar, una imposición de precios que no esté a tono con la realidad fomenta un mercado paralelo.

Los precios del dólar fueron acordados por las tres asociaciones que integran el mercado cambiario dominicano, motivadas por exigencias de las autoridades.

Ayer se supo que luego de la reunión, el presidente de la ADEREDI, Ortiz, planteó a los miembros de esa organización su renuncia ante la presión que en los últimos días ha sido sometido ese sector, pero consultado al respecto, dijo que no tenía ningún comentario.

Entre los empresarios ligados al mercado cambiario existe el temor de que en cualquier momento la comisión de vigilancia que encabeza el general Pedro de Jesús Candelier, ocupe todas las agencias de cambio, en busca de especuladores.