Los cambios en el clima

Los cambios en el clima

BONAPARTE GAUTREAUX PIÑEYRO
El abrigo de mamá, de tela ligera, con una piel de conejo en la parte superior de la espalda, lo usaba para salir de noche durante la temporada de invierno. Dije que «de tela ligera». Los cambios en el clima han sido violentos. Las lluvias olvidan a mayo y caen cualquier día en cualquier parte. El calor es más fuerte cada año. Este año se espera que la temperatura baje tantos grados que tendremos que vestir una chaqueta ligera o un yérsey, en horas de la mañana y de la noche. Nada de eso es nuevo.  Lo que no he visto, en las últimas 4 o 5 décadas, es que se condense el aire, en las mañanas, y salga de humo por la boca.

Sesenta años atrás, los niños jugábamos a ser fumadores con el aire que se condensaba en las mañana del invierno.

Antes las estaciones tenían sus diferencias marcadas, sin llegar a las de los países de clima templado o frío En aquel tiempo, la primavera cantaba en los pajarillos que se soleaban en las ramas de árboles que adornaban campos, ciudades y bosques umbríos desaparecidos por la sierra que convirtió en millonarios a quienes no los sembraron, ni fueron capaces de reponerlos.

Luego del estiaje, que se presentaba durante la temporada seca de invierno, mayo era una delicia para los niños que nos bañábamos en las calles en los grandes aguaceros, a veces bajo una súbita granizada.

Se creaba una correa sin fin que consistía en colocarse las manos en las rodillas mientras el niño de atrás corría, colocaba sus manos en las espaldas de quien las tenía en las rodillas y lo volaba. Así, hasta que el cansancio o la escampada.

Recibir las notas de pase de curso era la antesala al largo verano de ríos, playas, campos, frutas en árboles de cualquier finca, aunque uno se expusiera a que le dieran una carrera o le dispararan con una escopeta cargada de sal.

Después, la temporada de los ciclones. La amenaza de vientos poderosos y lluvias destructoras.

De 1930 a 1979 fue un buen y largo período en el que los ciclones que llegaron eran tolerables y provocaron menores daños. Luego conocimos las corrientes del Pacífico: El Niño y La Niña, que iniciaron un período de inundaciones y lluvias interminables cuyos terribles daños son conocidos.

Dicen que en este siglo desaparecerán las islas del Caribe y muchas otras y que el derretimiento de enormes témpanos polares aumentará varios metros el nivel del mar y sus aguas taparán islas y cambiarán la geografía de las costas de todo el mundo.

Los expertos culpan las emisiones radioactivas de los países industrializados por el calentamiento global que provoca estas distorsiones. Hay esfuerzos para modificar las políticas de los países industrializados, pero el afán hegemónico de naciones como Estados Unidos y China no les permiten ver y tocar lo que todos sufrimos con el cambio climático.

Mientras, aproveche el clima fresco que después viene la candela del verano nuestro que, en veces, dura hasta 12 meses.