LOS BUENOS DIAS 
¡Veganos!

LOS BUENOS DIAS <BR> ¡Veganos!

RAFAEL MOLINA MORILLO
Sigo recibiendo comentarios de veganos sobre la necesidad de que «la culta y olímpica» ciudad del Camú vuelva a ser merecedora de esos bien ganados títulos. Como no dispongo de espacio para reproducirlos todos, valga como muestra el siguiente resumen:

José Cruz (Cheo) salió de La Vega hace cuarenta años y me estimula diciendo que tengo más razón que la Virgen de las Mercedes en el Santo Cerro. Se ofrece desde Puerto Rico para ayudar a que se haga honor a ese título de «culta y olímpica».

El periodista Francisco Alvarez Castellanos comparte la preocupación, pero prefiere que la primera atención se le dedique al teatro La Progresista, que tiene más historia y tradición que el cine Vega Real¼ ambos completamente abandonados.

El ingeniero Luis Lembert Santos, por su parte, evoca «aquellos domingos donde en la infancia disfrutábamos un matinée y en la adolescencia gozábamos la tanda de las 5:30  en el Cine Vega Real»¼ «Los parques están muy bonitos y modernos –dice-, la ciudad muy limpia, pero no hay siquiera un cine y me pregunto ¿que hacen los niños y adolescentes los domingos en la tarde?»

Odalis Francisco Marte cuenta desde Costa Rica que son muchas las veces que ha pensado en el Cine-teatro Vega Real que, cerrado desde hace varios años, pudiera ser revivido por un patronato, conjuntamente con ayuntamiento local.»

Aunque no nació en La Vega, Bernardo J. Espínola De Moya se siente orgulloso de tener padres veganos y muchos seres queridos enterrados allí. Y agrega: «¿La razón?  Mi opinión es que los veganos salieron ingratos.  Como bien sabes, he vivido 15 años en los Estados Unidos, 22 años en Santo Domingo y los últimos 4 años en Santiago.  Son los últimos 4 años en Santiago los que me han dado la base para mi teoría. Los veganos ilustres (y son muchos) se fueron de La Vega y nunca miraron para atrás.  La Vega fue abandonada, fue cambiada por Santo Domingo y por los Estados Unidos por aquellos veganos cultos y aquellos que tuvieron éxito económico . En cambio, los santiagueros son de las personas más patrióticas que he conocido.  Defienden a Santiago a ultranza.  Si se van de Santiago, tarde o temprano regresan aunque sea para ser enterrados.  Los empresarios santiagueros no se quieren ir de Santiago y cuando se van dejan serias inversiones en su ciudad.  Los cultos de Santiago están en Santiago y los que no, mantienen estrechos lazos con la ciudad.  Se crean instituciones y procesos para el cuidado de Santiago tales como son: APEDI, El Plan Estratégico, entre otros. El patriotismo Santiaguero es una de las cualidades que más admiro.  Con mucha pena digo que los veganos son el polo opuesto, salimos ingrates».

Por hoy, no me queda espacio¼ ¡pero hay más!

r.molina@verizon.net.do