LOS BUENOS DIAS
El Papa

LOS BUENOS DIAS <BR>El Papa

RAFAEL MOLINA MORILLO
Ayer opté por no escribir mi columna, obligada como estaría a abordar el tema de la muerte de Juan Pablo II, el Papa. No porque tuviera ningún reparo en referirme a tan conmovedor como transcendental suceso, sino por todo lo contrario. Porque ¿qué podia yo añadir a lo dicho, explicado y sufrido por miles de comentaristas autorizados de todas partes del mundo en torno a la partida definitiva de ese hombre extraordinario que fue Karol Wojtyla?

Pero tuve, además, otra razón para guardar silencio. Precisamente esa, guardar silencio me pareció el major homenaje que un simple ser humano como yo, lleno de defectos e impurezas, podia rendir a un personaje de la inconmensurable dimension y de la acrisolada virtud de tan ilustre muerto.

Hoy ya todo está dicho y todo falta por decir. Con Juan Pablo II termina una época y comienza otra. Su liderazgo será difícil de igualar. Los frutos de su apostolado, que tendrán larga vigencia en las profundidades del tiempo, serán el mejor testimonio de su grandeza, pero también de su humildad.

Hasta siempre, Karol. Hasta siempre, Juan Pablo.

r.molina@verizon.net.do