Llama a evitar antihaitianismo

Llama a evitar antihaitianismo

POR GERMAN MARTE
El embajador dominicano en Puerto Príncipe, José Serulle Ramia, consideró ayer que la muerte de una dominicana a manos de dos haitianos en la comunidad fronteriza de Hatillo Palma es un acontecimiento aislado, y no por eso se debe permitir que se anide un sentimiento de mala voluntad entre ambos pueblos.

Destacó que República Dominicana y Haití comparten una frontera de 391 kilómetros de largo, por lo que en cierto modo es normal que este tipo de incidente ocurra de uno u otro lado de la línea fronteriza.

Dijo que los delincuentes operan a ambos lados de la frontera y muchas veces se unen entre ellos para delinquir.

«Yo creo que son acontecimientos totalmente aislados que no por eso podemos pensar que puede haber una rencilla permanente entre dos pueblos que están tejiendo una amistad verdadera», expresó el diplomático.

Además, dijo el embajador Serulle Ramia, los haitianos se han convertido en una realidad en el país en las diferentes ramas de la producción, se han constituido en un eslabón clave del aparato productivo dominicano.

Resaltó que así como hay haitianos que cruzan la frontera hacia el lado Este de la isla, muchos dominicanos hacen negocios en Haití, el comercio está creciendo bastante y cada vez más hay mayor entendimiento entre ambos países y un mayor intercambio cultural.

«Yo creo que este tipo de actos -aunque por supuesto irritan, y es normal, a una población u otra a ambos lados de la isla- no debe ser usado como elemento para introducir una rencilla entre dos pueblos que cada vez tienen que trillar juntos un camino por el desarrollo y la paz», dijo el embajador.

Subrayó que hechos similares al ocurrido en Hatillo Palma, que le costó la vida a la comerciante dominicana Maritza Núñez y provocado heridas a su esposo, han sucedido en el lado haitiano, cuando algunos delincuentes dominicanos han atacado a familias haitianas, «y no por eso debemos permitir que se anide un sentimiento de mala voluntad o inafección entre ambos pueblos».

El embajador dominicano en Haití dijo que problemas como el de Hatillo Palma se irán resolviendo en la medida en que ambos países fortalezcan los controles migratorios, para que no predomine la ilegalidad y el pueblo haitiano comprenda que el país tiene derecho a proteger su soberanía en ese campo y hacer respetar las leyes migratorias.

 Núñez, de 31 años, fue asesinada el lunes por un grupo de haitianos que intentó asaltar un colmado de su propiedad y provocó heridas a su esposo, Domingo Antonio Luna. Pocas horas después se inició una persecución masiva contra haitianos por parte de dominicanos que hizo huir a centenares de haitianos junto a sus familiares, dejando atrás sus escasas pertenencias, que en la mayoría de los casos fueron incendiadas.

Cientos de haitianos tuvieron que abandonar Hatillo Palma, algunos fueron repatriados, mientras que otros fueron repatriados por las autoridades.