Le cortaron las alas a  Educación Superior

Le cortaron las alas a  Educación Superior

BIENVENIDO ALVAREZ-VEGA
Los diseñadores del proyecto de Presupuesto Nacional le han cortado las alas a los dirigentes de la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. De una solicitud de asignaciones por encima de los cuatro mil millones de pesos solo le han dejado poco más de 400 millones. La diferencia es como del cielo a la tierra, y prácticamente les han dicho que cierren su carpeta de programas y se limiten a tramitar documentos de las universidades.

La partida asignada a esta secretaría es, exactamente, de 2 mil 710 millones, 684 mil 370 pesos. Pero tenga cuidado para que no se equivoque, porque las apariencias engañan. Esta partida incluye unos 1,900 millones de pesos para la Universidad Autónoma de Santo Domingo y más de 200 millones para varias universidades privadas que cuentan con subvenciones estatales. También hay 100 millones de pesos destinados al antiguo Indotec, convertido ahora en una entidad de investigación con mayores pretensiones que en el pasado.

  La secretaría que dirige doña Ligia Melo de Cardona había pedido al gobierno, específicamente a los diseñadores del Presupuesto Nacional, 4,400 millones de pesos. Este monto no incluía los fondos presupuestarios de la UASD ni los de las universidades privadas con asignaciones estatales. Los 4,400 millones eran casi todos para financiar los programas y proyectos de esta institución, a la que ahora se le ha querido dar un perfil diferente, un perfil de rectora de la educación superior en la República Dominicana.

 La razón del monto solicitado para el Presupuesto de este año tiene que ver con los énfasis que el ciudadano Presidente de la República ha venido haciendo sobre la importancia de la educación superior para preparar los recursos humanos que el país necesita para el porvenir, sobre la necesidad de estudiar inglés, sobre la importancia de contar con politécnicos en las principales regiones del país y de instalar especie de comunities colleges en los principales centros urbanos. En otras palabras, parece que en el ministerio de Educación Superior se han tomado muy en serio los lineamientos que el doctor Leonel Fernández ha ido desgranando sobre la educación superior, la investigación y los recursos en un discurso aquí, otro discurso allí, una intervención más allá, y así sucesivamente.

Como consecuencia de este drástico recorte presupuestario, la Secretaría de Educación Superior verá reducido casi a cero o eliminados programas como el de fomento de la investigación en todo el país, para el que había contemplado unos 100 millones de pesos;  el ambicioso programa de inglés de inmersión total, que en el 2005 graduó a 400 jóvenes; la instalación de oficinas tecnológicas en los 13 centros regionales de la UASD. Estas oficinas enseñarían a los universitarios a “bajar” informaciones de Internet. También quedarán fuera de carpeta el programa con el Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) para becar estudiantes, el programa de becas internacionales, de mucho renombre y éxito; el premio de creatividad científica, la construcción e instalación de politécnicos y el proyecto para elaborar un plan quinquenal de educación superior, que incluía la evaluación de todos los centros de educación superior del país.

Es posible que tampoco pueda ejecutarse el programa de las 100 mil tarjetas para los jóvenes estudiantes universitarios que han logrado un promedio por encima de 80 puntos, ni se pueda disponer de los 500 millones de pesos que la Superintendencia de Seguros exige para entregarle  a Educación Superior el edificio de la antigua Compañía Nacional de Seguros, luego Segna, que el Poder Ejecutivo asignó a esta cartera.

La esperanza de los dirigentes de este ministerio está en que el Presidente disponga una revisión de las asignaciones que le hicieron los diseñadores oficiales del Presupuesto Nacional, con el propósito de salvar el financiamiento de los principales programas, o que el gobierno acepte que Educación Superior volverá a ser una cartera de trámites de documentos, notas, certificados, etcétera de las universidades. La otra posibilidad que siempre queda, es que del bolsillito chiquito que siempre tienen los mandatarios algunos chelitos vayan a parar a la SEESCYT.

(bavegado@yahoo.com)