Las obras del Metro marchan «a todo vapor»

Las obras del Metro marchan «a todo vapor»

POR UBALDO GUZMAN M.
Los trabajos de construcción del Metro marchan a todo vapor, especialmente en el viaducto Puerto Isabela-Villa Mella, donde se pudo observar avances importantes en la erección de las columnas que soportarán el tren ligero.

Luego de los atrasos de la semana pasada provocados por las lluvias, la colocación de los pilares del viaducto se ha acelerado a lo largo de la avenida Hermanas Mirabal, cambiándole el rostro a la vía y, por ende, a Villa Mella, del municipio Santo Domingo Norte.

De 155 pilares del viaducto, hasta ayer se habían levantado más de 90 columnas, entre ellas diez con cabezales, numerosas con la varilla puesta y con el hormigón armado, así como en proceso de construcción.

Brigadas de obreros realizaban ayer diferentes tareas: amarraban varillas, sacaban materiales de los hoyos donde se colocarán las columnas, rellenaban de tierra algunos hoyos, mientras los equipos pesados profundizaban las excavaciones y echaban materiales en volteos. Otras maquinarias esperaban ser puestas en funcionamiento.

Poco después de atravesar el puente Francisco J. Peynado, cinco columnas ya tienen los cabezales, mientras a tres se les deban los toques finales. Frente a El Torito, los trabajos han avanzado. Otro tramo donde se ha trabajado rápidamente es el localizado después de la avenida Charles de Gaulle, donde se iniciará el viaducto.

Antes y después de la avenida Charles de Gaulle es el tramo de más difícil desplazamiento de la avenida Hermanas Mirabal, agravado por los hoyos en la vía.

En la orilla de algunos hoyos donde se levantarán las columnas han tenido que llevar material rocoso de otro lugar para colocarlo en los cimientos de los pilares.

Un elemento que ha impedido mayor velocidad de la obra ha sido que han tenido que «hincar pilotes» para cimentar las columnas, debido a la mala calidad del terreno en Villa Mella. Esta situación encarece la obra, aunque estaba previsto en el proyecto original.

Según el ingeniero Freddy Medina, de la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), la colocación de las columnas del viaducto «va viento en popa».

Reconoció que la obra ha tenido «algunos ligeros retrasos por asuntos geotécnicos. Tenemos que hincar pilotes en muchísimas zapatas porque el terreno no está como uno deseaba».

Unas 34 columnas hay que hincarles pilotes, pero estaba previsto, porque se hizo un estudio geotécnico en cada zapata y la gente de la OPRET sabía lo que iba a ocurrir en cada lugar», precisó Medina.

En el Distrito Nacional

La construcción de la avenida en la ribera el río Isabela ha avanzado con rapidez. Algunas casas siguen inundadas. Ya ha sobrepasado el kilómetro de un total de diez. Se continuaba «hincando pilotes» a orilla de la cañada del Diablo, donde se instalará un puente.

Las excavaciones para la instalación de una parada del Metro en la Máximo Gómez con John F. Kennedy, en el Centro Olímpico, ya fueron terminadas. Tiene 14 metros de profundidad y 120 metros de largo por 22 de ancho. Se desconoce cuándo se iniciará la erección de la parada.

Las excavaciones en la Máximo Gómez con 27 de Febrero tienen siete metros de profundidad. Allì trabaja la empresa Malespín, cuyos ingenieros mantienen un inexplicable hermetismo. En cambio, las excavaciones en los jardines frontales del Teatro Nacional, en la Plaza de la Cultura, han avanzado a un ritmo sorprendente. Ya se encuentra entre 6.5 y 7 metros de un total de 13.5 metros de profundidad. Cada día transportan entre 80 y 90 volteos de materiales. Se trabaja durante las 24 horas del día. Se tiene planificado acabar las excavaciones el 10 de febrero.

Ayer se rellenaba frente a la plaza Los Agustinos, entre la Juan Sánchez Ramírez y la Santiago, y se colocaba la acera frente a la Secretaría de Educación y la plaza El Faro, que fue destruida con el cambio de tuberías del agua pluvial y sanitaria.

Hoy y mañana se harán los cruces de la Máximo Gómez con las calles Santiago y Ramón Santana, a fin de instalar los registros sanitarios. Se realizarán de tarde para causar el menor trastorno al tránsito.

En la primera quincena de febrero se terminará el cambio de tuberías entre la Ramón Santana y Arístides Fiallo Cabral, según el cronograma de trabajo de la empresa constructora.

Entre la calle Tunti Cáceres y Américo Lugo se continuaba con el cambio del drenaje pluvial y sanitario, lo ha causado cierre de algunas vías y dificultades para los peatones y el tránsito vehicular.

En la galería que se construye frente al cementerio de la Máximo Gómez, que ocupó parte de la Gómez entre la puerta del camposanto y la avenida Pedro Livio Cedeño, se colocaba un refuerzo metálico en la pared para evitar cualquier derrumbe.

Piquete frente al Torito

Residentes en Los Guarícanos montaron ayer un piquete frente

a El Torito, en demanda de que arreglen sus calles, de lo contrario paralizarían los trabajos del viaducto.

Danny Marte, presidente de la Asociación de Juntas de Vecinos de Los Guarícanos, demandó de Diandino Peña, director de la OPRET, y del presidente Leonel Fernández el arreglo de las calles de ese sector, ya que se encuentran en mal estado.

«Si tenemos tantos millones para hacer un Metro, ¿por qué no recordar a los pobres que vivimos en Guarícanos. La calle principal está que no sirve»? expresó.

Y agregó: «Tenemos recursos para hacer un Metro que no beneficia en nada a nuestra población, ¿por qué no se nos construye las calles de Guarícanos?».

Dijo que si el gobierno no arregla las calles de Los Guarícanos, los residentes de ese sector paralizarán el tránsito en la avenida Hermanas Mirabal y la construcción del Metro el próximo martes.

Señaló que han acudido a la Oficina de Ingenieros Supervisores del Estado y la secretaría de Obras Públicas para que construyen las calles, pero no se ha logrado nada.

Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Ruta 36, cree que Diandino Peña puede invertir todo el dinero de los contribuyentes en el Metro, pero también puede construir las calles de su sector.

Los manifestantes no pasaban de treinta, mientras los agentes de AMET y de la Policía Nacional, que los mantuvieron a raya, eran cerca de diez.