Las barras para las cortinas

Las barras para las cortinas

Una barra de hierro puede convertirse en un atractivo elemento decorativo, especialmente si la tela de la cortina es vaporosa o transparente. La mayoría de las barras que encuentra en el mercado son de hierro forjado, aunque también las hay de madera, latón o acero.

La barra de hierro es lo ideal para conseguir una cortina ligera y romántica; si ése es su objetivo, elíjala con un remate delicado, en forma de estrella o flor, por ejemplo.

Para colgar la cortina a la barra puede escoger entre lazos, trabillas, anillas o pinzas. Los dos primeros son adecuados para cortinas que no se abren mucho, ya que las telas no se deslizan bien sobre la barra. Por su parte, para las pinzas, trate de elegir una tela gruesa para evitar que se rasgue, pero no muy pesada pues podría descolgarse de la pinza. Y finalmente, las anillas le brindan la oportunidad de rematar la parte alta de la cortina con frunces o tablas. Además, aportan a la cortina un aspecto más rico, pero cuidado con poner menos tela de la necesaria ya que se vería pobre y sin cuerpo.

Galerías o bandós

Si quiere una cortina clásica, de las que llenan el ambiente y transmiten calidez, lo ideal es que la cuelgue en una guía o riel. Para ocultar el mecanismo, tiene dos opciones: la cenefa (estructura de madera que suele forrarse con tela) o el bandó (friso que se confecciona con la misma tela de la cortina). La cenefa es de aspecto más sobrio y rígido, mientras que el bandó ofrece más posibilidades decorativas.

Tanto la cenefa como el bandó requieren telas con cuerpo, porque son elementos cuya función es enmarcar y realzar la belleza de la cortina.

A un bandó se le pueden dar muchos acabados (ribetes, frunces), pero cuanto más sencillo sea, más adaptable resultará. De lo contrario, recargará el ambiente y se cansará del diseño del bandó.

Si es para una habitación pequeña, trate de evitar las cenefas y bandós muy atrevidos porque llaman mucho la atención y pueden verse desproporcionados.

Persianas o estores

La misión de cualquier tipo de cortina o persiana, además de conformar un elemento decorativo en el sitio donde se encuentre, es la de filtrar la luz solar. Aunque el aspecto de las persianas es de una gran sencillez, es una opción que suele adaptarse a todos los ambientes. El estilo depende de la tela y del sistema que elijas. Existen cuatro tipos básicos: plegable, paqueto, romano y enrollable.

Una persiana no resulta tan llamativa como una cortina, de ahí que resulten ideales para habitaciones pequeñas.

Las persianas plegables son excelentes para habitaciones juveniles. Incluso puedes rematar los bajos en forma de ondas o con alguna greca para darles un toque personal.