Las ballenas jorobadas, ahora  vistas  desde  tierra

Las ballenas jorobadas, ahora  vistas  desde  tierra

Uno de los nidos de amor más grandes del mundo, con 33,000 kilómetros cuadrados, abrió sus puertas. Se trata del Santuario de Mamíferos Marinos del Banco de la Plata, Banco de la Navidad y la Bahía de Samaná. Allí,  cada año llegan ballenas jorobadas a aparearse, parir y amamantar a sus crías.

La temporada de observación inició el pasado 15 de enero y culmina el 30  de marzo. Hasta entonces  estos inmensos y juguetones animales podrán ser vistos al nordeste de nuestro territorio marino, ofreciendo un espectáculo natural de saltos, soplos, silbidos  y  acrobacias que  llenan  de una emoción indescriptible a quienes los avistan.

La ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) es una especie protegida  y una de las favoritas de los observadores de todo el mundo debido a sus acrobacias.

Viven en las aguas frías del Atlántico Norte, desde donde salen durante el  invierno hacia las aguas calientes del trópico, en una de las migraciones de mamíferos marinos más grande del mundo.

Desde la tierra.  Como novedad, esta temporada las ballenas podrán ser avistadas desde un observatorio terrestre ubicado en Punta Balandra, ideal para aquellos que -por diversos motivos- no pueden ir a alta mar a observar a uno de los animales más grandes del planeta.

Además, este observatorio  busca reducir el acoso a que son sometidos estos cetaceos  por las embarcaciones repletas de personas que tratan de disfrutar del espectáculo que ofrecen.

La entrada al observatorio, ubicado en la carretera Samaná-Las Galeras, es gratis durante esta temporada. Los usuarios requieren de  binoculares.

El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández Mirabal,  se mostró entusiasmado con la puesta en servicio del mirador, porque, a su juicio, permitirá más privacidad para las ballenas en sus momentos de intimidad. Anunció que otros espacios iguales serán levantados próximamente.

De su lado  el alcalde del municipio de Samaná, Miguel Bezi, vaticinó que muchas familias se beneficiarán,  porque  alrededor del mirador podrían  instalar pequeños comercios.

    La apertura de la temporada también fue encabezada el viceministro Área Protegida y Biodiversidad, Bernabé Mañón Rossi.

Reglas.  Unas 43 licencias fueron emitidas al igual número de operadores de embarcaciones para la observación de ballenas, estableciendo ciertas reglas que deben cumplir, como: guardar una distancia de 80 metros cuando se avista una ballena y su cría  y 50 metros cuando es adulto; una embarcación no puede tardar más de 30 minutos en el santuario ni pueden estar más de tres barcos a la vez, los cuales deben mantener una distancia de 200 metros entre sí. Y  está prohibido bucear junto a las ballenas.

Comunidad.  Mirabal  anunció  que el 30% de las recaudaciones por  entrada al santuario será destinado a obras comunitarias.

El costo por persona para montarse en el bote es de 100 pesos, además del pago por visitar Cayo Levantado y el almuerzo, que depende del paquete.

El pasado año, casi 28,000 personas visitaron  el santuario, generando  ingresos por RD$3,000,000, informó Peter Sánchez su  administrador.

Navales al cuidado.  Los Auxiliares Navales Dominicanos (AND) impartieron instrucciones a su flota para que observen un comportamiento adecuado  cuando   transiten por los lugares donde se avistan las ballenas jorobadas.

El oficial ejecutivo de la entidad, capitán de corbeta Juan Carlos Porcella, ordenó que las embarcaciones mantengan en neutro las hélices cuando las ballenas jorobadas se  aproximen y que no se acerquen  a más de 60 metros a los mamíferos marinos.

Exhortó a sus miembros  a  reportar cualquier embarcación que no cumpla con estas reglas de protección a la especie.

Antecedentes

Primeros avistamientos

1979

En ese año se notificaron los primeros avistamientos de ballenas jorobadas en la Bahía de Samaná de parte de biólogos y científicos que venían desde el Atlántico Norte a conocer la ruta de estos mamíferos.

Declaratoria

1986

El Estado dominicano declaró 33,000 kilómetros cuadrados de su territorio marino norte  como área protegida.

Las claves

1. Un animal inmenso

Las crías de ballenas nacen con un peso entre  2,000 a 3,000 libras y con 12 pies de largo. Son alimentadas por sus madres durante un año y consumen alrededor de 50 galones de leche por día. Los adultos pueden medir hasta 16 metros y pesar 60,000 libras.

2.  Migración

Se estima que entre 900 y 3,000 ejemplares vienen a aguas dominicanas desde el Atlántico Norte.

3.  Invitados

Para esta fecha los cachalotes, delfines, tortugas marinas y aves también visitan el área.