La reelección: demasiada tentación para negarse a ella

La reelección: demasiada tentación para negarse a ella

Que si Leonel se va a repostular o no es el tema que ocupa la atención de la mayoría de los dominicanos.  Unos están convencidos de que no lo hará.

Basándose en la serenidad, ecuanimidad, madurez e inteligencia  que proyecta el gobernante, haciéndolo consciente del efecto negativo que tendría esta decisión para su imagen política, por aquello del consabido desgaste que da la continuidad en el poder.

Otro grupo asegura que lo tiene todo asegurado para repostularse y que la promoción que se está llevando a cabo está dirigida por él mismo, que su estilo lo delata.

La frasecita del destino lo dejó al descubierto.

Los más osados aseguran que es una necesidad y que él no puede negarse.

 Hay quienes van más lejos y hasta se atreven a considerar que si Leonel no se repostula, la democracia dominicana “perdería el rumbo y la economía se iría a pique”. Con ese slogan, cualquiera se anima a una reelección. 

Pongámonos en el lugar de Leonel.  A sus 56 años disfruta de un tercer periodo de gobierno a sus anchas y ahora con un Congreso (por seis años) de cuyos 32 senadores 31 pertenecen a las filas peledeístas.

Hay que tener demasiada fuerza de voluntad para no caer en la tentación de repostularse.

Casi todos los que han pasado por donde está Leonel ahora, intentaron quedarse en el puesto. Algunos lo lograron.

No en vano Leonel se circunscribe a decir que “el pueblo será el encargado de decidir”.

Y, en caso que decida repostularse, y el pueblo lo elige, ¿Qué pasará?

Pues que Leonel se alzará con un cuarto periodo de gobierno y si la suerte y el pueblo lo siguen apoyando, tendremos Leonel por mucho tiempo.