La recuperación del 2012 hay que manejarla con cuidado

La recuperación del 2012 hay que manejarla con cuidado

MARTIN WOLF
¿Qué depara el 2012 para la economía mundial? Comencemos mirando los  maltratados países de altos ingresos. ¿Habrá una buena razón para esperar recuperaciones saludables? No realmente.

El resultado en la eurozona puede ser un desastre que se extienda alrededor del mundo. Aunque la recuperación de EEUU es posible que sea frágil. La sombra reflejada por los acontecimientos previos al 2007 pasa lentamente.

El consenso de los pronósticos de diciembre es sombrío. Las opiniones más recientes sobre el posible crecimiento de este año están muy por debajo de lo que se esperaba hace un año atrás. Esto es particularmente cierto para la eurozona, que se espera que caiga en recesión. Las economías de Italia y España se espera que se contraigan, mientras que Francia y Alemania se espera que produzcan un crecimiento insignificante. Reino Unido pronostica que estará en el mismo estado que los dos más grandes miembros de la eurozona. Sólo Japón y EEUU se prevé que se muestren algo cerca de un crecimiento económico razonable este año. En el caso de EEUU, el crecimiento se pronosticó en 2.1% en diciembre, por encima del 1.9% observado en noviembre.

Pongamos este resultado en contexto. En el tercer trimestre de 2011, Canadá fue el único miembro del Grupo de Siete principales países de altos ingresos cuyo producto interno bruto fue mucho más por encima de su pico precrisis. Las economías de EEUU y Alemania estuvieron marginalmente por encima de sus picos precrisis, mientras que Francia estuvo marginalmente por debajo de este. En el caso de Reino Unido, Japón e Italia estuvieron todavía muy por debajo de sus picos precrisis. ¿Recuperación? ¿Cuál recuperación?

Sin embargo, las altas tasas de interés ahora aplicadas por los cuatro bancos centrales más importantes es el único 1% del Banco Central Europeo. Los balances generales de estos bancos centrales también se han extendido dramáticamente. Además, entre el 2006 y el 2013 la proporción de deuda pública bruta para el producto interno bruto se elevó en 56 puntos porcentuales en Reino Unido, 55 puntos en Japón, 48 puntos en EEUU y 33 puntos en Francia. ¿Por qué tales acciones políticas produjeron resultados tan modestos?

Sobre estos debates ideológicamente cargados de ira, el paradigma teorético dominante sostiene que una crisis financiera no puede ocurrir y no puede importar si esta ocurre, al menos el dinero provisto del extranjero no permite que colapse. En esta opinión, las únicas cosas que ahora contienen a las economías son las rigideces estructurales e incertidumbres inducidas por la política. Esto es, en mi opinión, un cuento de hadas basado en teorías que reducen el capitalismo hasta una economía de trueque bajo un débil velo monetario.

Mucho más persuasivo, para mí, son las opiniones que aceptan que la gente comete importantes errores. La gran división está entre los austriacos, que por un lado sostienen que los errores son cometidos por los gobiernos, mientras la solución es dejar que el distorsionado edificio financiero colapse, y por el otro lado están los post-keynesianos, que sostienen que una economía moderna es inherentemente inestable, mientras dejan que este colapso nos regrese a los años 30. Yo estoy decididamente en el último campo.

En su profética obra maestra de 1986, Estabilizando una Economía Inestable, al final Hyman Minsky expuso su hipótesis de inestabilidad financiera. Janet Yellen, vicepresidenta de la Reserva Federal de EEUU, observó en el 2009 que “con el mundo financiero en depresión, el trabajo de Minsky se había vuelto una lectura obligatoria.

Lo que hace su trabajo convincente es que este vincula las decisiones de inversión orientadas a un futuro inherentemente incierto a los balances generales que los financian y, por lo tanto, al sistema financiero. En la opinión de Minsky, el impulso, y del mismo modo, la fragilidad, son determinadas por el ciclo económico.

Un largo periodo de tranquilidad aumentará la fragilidad: la gente subestimará los peligros y sobreestimará las oportunidades. Minsky habría alertado que la “gran moderación” contenía las semillas de su propia destrucción.

Los años antes del 2007 observaron un extraordinario ciclo de crédito privado, notablemente en EEUU, R.U. y España, respaldados por los crecientes precios inmobiliarios. La explosión de estas burbujas guió a una explosión de déficits fiscales, en gran parte automáticamente, como Minsky predijo. Este fue uno de los tres mecanismos políticos que previnieron el colapso en una gran depresión, siendo los otros las intervenciones financieras y monetarias. Las economías están todavía luchando con el ajuste post-colapso. Con las tasas de interés cerca de cero, los déficits fiscales de soberanos solventes ofrecen tres formas de ayuda, demandar, apalancar y aumentar la calidad de los activos privados.

Entonces, ¿cuán lejos ha llegado el desapalancamiento? En EEUU, bastante lejos. Para el tercer trimestre de 2011, la proporción de la deuda bruta del sector financiero para el producto interno bruto era donde este estaba en el 2001 y la proporción de la deuda familiar para el producto interno bruto era donde este estaba en el 2003. Además, denota Goldman Sachs: “Creemos que el sector inmobiliario comienza a tener probablemente que tocar fondo ya, mientras que los precios nominales de las viviendas es posible que toquen fondo en el curso de 2012”.

 EEUU ahora está preparado para la recuperación, aunque limitado por el prematuro ajuste fiscal, el desapalancamiento actual, los riesgos en la eurozona, y tal vez, los altos precios petroleros. La recuperación también será creada sobre lo que todavía es una economía desequilibrada. 

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Fragilidad de la eurozona

La fragilidad de la eurozona es mucho mayor. La Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica pronostica una reducción en el déficit fiscal subyacente de la eurozona de un 1.4% del producto interno bruto entre el 2011 y el 2012, en contra justamente de un 0.2% del producto interno bruto en Estados Unidos. Todavía el mayor peligro para las economías más débiles de la eurozona es que los sectores público y privado buscarán retroceder simultáneamente. Esta es una receta para profundas y prolongadas depresiones.

VERSIÓN AL ESPAÑOL DE ROSANNA CAPELLA