La madre de todas las  crisis

La madre de todas las  crisis

Está ampliamente demostrado, el gobierno peledeísta es un peligro público manejando las finanzas. Se mantuvo negando la crisis y la inminencia de los impuestos, las pruebas las tenemos en las declaraciones del Vice Alburquerque, de los principales funcionarios y algunos legisladores. Además de que el paquetazo es indefendible, el gobierno carece de credibilidad para hacerlo, su imagen no puede ser peor. No se le perdona que nunca tomara con seriedad las recomendaciones de que se sometiera a un estricto programa de austeridad, para ahorrar 30 mil millones de pesos, porque resultaba evidente la sobre-estimación de los ingresos corrientes del 2011.

No solo eso. Se le hizo saber que había sido un error y que era insostenible la política de acumular déficits en el presupuesto (160 mil millones de pesos) para hacer crecer la demanda agregada a una tasa promedio anual (6.85%) superior a la del PIB (5.5%), en los años 2008-2010. Como consecuencia, se había acumulado un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos (3,762 millones de dólares),  que podría deteriorar la capacidad de pago del país, desestabilizando los parámetros macroeconómicos en presencia de una caída en la entrada de capitales. En efecto, la inversión extranjera directa se redujo en 594 millones de dólares en el 2010, en parte explica la inflación de dos dígitos proyectada para este año así como las variaciones en las tasas de interés y de cambio. 

El gobierno hizo lo contrario, continuó con el derroche de recursos, no pudo pasar la quinta y sexta revisión del Stand By. En el trimestre enero-marzo el déficit del presupuesto fue 16,188 millones de pesos, con una proyección de 70,000 millones para el 2011, alarmando al FMI porque el compromiso es un tope de 33,548 millones de pesos. Ahora quiere que el sector privado asuma el costo de sus desaciertos, que le ayuden estabilizar sus finanzas, aceptando el paquetazo de 26 mil millones de pesos, la quinta reforma tributaria en seis años, un verdadero récord.

Para los Peledeístas estabilidad es sinónimo de impuestos y endeudamientos, para Hipólito Mejía y el PRD la estabilidad se relaciona con austeridad en el gasto público y prudencia con los préstamos, privilegiando los reproductivos. La errada filosofía Peledeísta ha creado la peor crisis que haya generado un partido y un gobernante en el poder desde que Ulises Heureaux elevó la deuda pública de 2.9 a 34.1 millones de dólares y desestabilizara los precios con cinco grandes emisiones inorgánicas. En 1897, con motivo de la crisis, el Cónsul de Francia Mr. Jalouzet escribió a su gobierno lo siguiente: ..”el gobierno dominicano está totalmente desprovisto de recursos, el Presidente (Lilís) está metido en un callejón sin salida, no tiene plata”. Si el actual embajador de Francia en República Dominicana tuviera que hacerlo ahora escribiría lo mismo a Nicolás Sarkozy, porque ésta es la madre de todas las crisis que hemos tenido después de la de Lilis. Así como en 1897 los comerciantes y el pueblo dejaron de creer en Ulises Heureaux, en el 2011 el pueblo le retiró el apoyo al PLD por las mentiras reiteradas y el paquetazo impositivo.