La ingeniosidad es superior a surgimiento del lenguaje

La ingeniosidad es superior a surgimiento del lenguaje

Mi colega, el Dr. Silié mantuvo un intercambio de ideas con el Dr. Paredes. Uno psiquiatra y  el otro neurólogo, que ahora se les llama neurocientistas.   

Debo decir, antes de todo, que no es lo mismo estudiar una disciplina, repetir textos y palabras de su dominio,  que tenerla en la práctica del día a día.

Aunque no es común que los psiquiatras vivan como piensan, si uno de los dos tratadistas debe estar más cerca de una práctica de lo que es la máxima expresión humana, me inclinaría a favor del psiquiatra.   Reconozco que la función de alguien que siga la conducta de un científicos es la de no inclinarse o favorecer a alguien.  No es lo mismo ser teórico que investigador,  con una práctica sobre un tema seleccionado. 

Hay lo que se llama señalizadores. Los sentidos son los primeros señalizadores. Eso no puede negarlo nadie.  No es el lenguaje. Quien no oye no habla. 

Nadie puede hablar de lo que no ha visto, oído, sentido. De modo que el habla depende de los primeros señalizadores.

¿Depende la ingeniosidad del habla? Es el habla que depende de la  ingeniosidad humana.

 Ni los humanos, como tampoco animales y vegetales pueden funcionar inteligentemente sin sensorio.

 Del sensorio nace el darse cuenta, del darse cuenta se derivan las funciones que se necesitan para inducir y deducir.

 El producto de esas mezclas es lo que se llama ingeniosidad, que incluye la intuición, la comprensión, el entendimiento, el juicio y la razón entre muchas otras funciones. Ya, por efecto de la exposición, se nota que el lenguaje no puede ser la máxima expresión de la resultante social del ser humano.

Si el ser humano se muestra tan errático al día actual es, precisamente, por mantenerse fijo en sus conceptos, en lugar de ser una expresión consciente de la interrelación con todos los cambios que suceden a cada instante.