La hora del ejercicio cívico

La hora del ejercicio cívico

Los dominicanos acudimos hoy a una jornada trascendental a la que nos convoca la democracia representativa para elegir Presidente, Vicepresidente y Diputado de Ultramar. Nos corresponde, pues, delegar poderes de Estado con la autoridad que nos confiere la esencia de la institucionalidad que hemos ido construyendo desde la caída de la tiranía, y que en cada jornada como la de hoy tratamos de actualizar y apuntalar. Es mucha la trascendencia que hay en cada paso que demos hasta depositar el voto en la urna.

Como premisa insoslayable, corresponde a cada votante actuar con sobriedad y orden, con respeto absoluto de las pautas de la Ley Electoral y atendiendo únicamente la voz de la Junta Central Electoral, única con autoridad para emitir información sobre los resultados parciales y totales de las votaciones. Debemos acudir a los centros de votación seguros y confiados de que nada alterará el orden en esta fiesta cívica y que cada uno podrá ejercer su derecho.

El voto deberá ser la expresión de la voluntad de cada uno. Debe ser un ejercicio libérrimo, sin cortapisas de ningún tipo, y un resultado de la conciencia cívica. La democracia nos da la oportunidad de delegar poderes importantes para regir el Estado. Es una facultad suprema que debemos valorar y apreciar. Que nadie se quede casa en este día de decisiones.

Algunas sombras persisten

Las elecciones de este día apuntalan nuestra democracia, que aunque imperfecta, es el mejor garante de la institucionalidad nacional.

El papel protagónico de la Junta Central Electoral  en la organización de todo el proceso ha sido un factor de confianza y una garantía para la transparencia a la hora de dar a conocer los resultados de la expresión de la voluntad popular a través del voto.

Sin embargo, en  la campaña electoral ha habido algunas sombras que obligan a pensar en la necesidad de trabajar aún más para mejorar la equidad en cuanto a acceso a las oportunidades.

 El uso masivo de  recursos del Estado en favor de la fórmula oficialista ha sido ampliamente denunciado, incluso por sectores no necesariamente ligados a los partidos políticos. La fortaleza de la democracia tiene que residir en la equidad. Es una tarea pendiente.