La flexibilización monetaria global
¿Cuáles son las tendencias de la crisis mundial?

<STRONG>La flexibilización monetaria global<BR></STRONG>¿Cuáles son las tendencias de la crisis mundial?

Ya es conocido que los economistas y analistas en el mundo parecen cada vez más pesimistas en sus previsiones acerca de las condiciones que afectan a la economía mundial en general y por extensión a la República Dominicana. Creen que la tormenta de liquidez de los mercados tardará en amainar, y atisban un horizonte hoy cada vez más nublado.

Así, podemos comprobar que los últimos informes de los organismos internacionales dibujan un panorama poco halagüeño (FMI, Banco Mundial, y ONU) para la economía mundial. Alertan de que, dada la evolución de la financiación a corto plazo y de las condiciones del crédito, se ha incrementado la probabilidad de que las actuales tensiones de liquidez deriven en una aguda crisis crediticia. En este caso, el cre-cimiento se vería significativamente minorado y los tipos de interés oficiales recortados. Por ello, desde ya, los problemas de liquidez han obligado a una rápida intervención de los bancos centrales con inyecciones de dinero o préstamos de último recurso. Aun así, el actual choque de liquidez del mundo está siendo mayor y más persistente de lo esperado en un primer momento.

El consenso entre economistas presume que la crisis financiera de 2008 se desató de manera directa debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en EEUU en 2006, provocada por la llamada crisis de las hipotecas subprime. Las repercusiones de dicha crisis comenzaron a contagiar primero al sistema financiero estadounidense, y después al internacional, teniendo como consecuencia una profunda crisis de liquidez, y causando, indirectamente, otros fenómenos económicos, como una crisis alimentaria global, diferentes derrumbes bursátiles y, en conjunto, una crisis económica global. Pero ahora, la economía mundial ha entrado en una etapa difícil al extenderse la crisis financiera a la economía real. Ante ello, la política monetaria es la primera línea de defensa para proveer liquidez al sistema económico al tiempo que los gobiernos deben estar dispuestos a aumentar el gasto en forma temporal para apuntalar las economías.

La flexibilización mundial

Según lo manifiesta George Soros en su libro “El nuevo paradigma de los mercados financieros” (2008) el estallido de la crisis financiera de 2008 puede fijarse oficialmente en agosto de 2007. A fines de 2007 los mercados de valores de Estados Unidos comenzaron una precipitada caída, que se acentuó gravemente en el comienzo de 2008.

La confluencia de otros eventos particularmente nocivos para la economía estadounidense (subida de los precios del petróleo, aumento de la inflación, estancamiento del crédito), exageraron el pesimismo global sobre el futuro económico, incidiendo en las volatilidades de las Bolsas de Valores. Así, en el sector financiero, comenzaron las quiebras bancarias, precipitando los continuos problemas de iliquidez. Durante ese periodo, la Reserva Federal, así como otros bancos centrales, continuaron inyectando liquidez al mercado, por valor de cientos de miles de millones de dólares, euros o libras esterlinas. Desde entonces, el dólar estadounidense viene sufriendo un proceso constante de devaluación (lo correcto sería depreciación) y el déficit comercial continúa batiendo récords en los últimos meses.

Pero las últimas informaciones que circulan sobre la situación económica y financiera a nivel internacional siguen muy alarmantes. Despidos masivos, cierres de empresas, bancos en crisis, son solo algunos de los títulos que aparecen en todos los diarios del mundo. De allí es sabido que la economía estadounidense, golpeada por la crisis en los mercados de vivienda, crédito y finanzas, continuará arrastrando las consecuencias hasta bien iniciado el año 2010, dejando a más personas sin empleo y a más empresas menos deseosas de realizar grandes inversiones. Por ello, la FED anunció su plan de inyectar hasta 800,000 millones de dólares en el sistema financiero para comprar hipotecas y valores respaldados por activos. Nuevamente al frente en la lucha contra la recesión, la FED de EEUU indicó que se proponía destinar hasta US$600,000 millones para el mercado de crédito inmobiliario y US$s 200,000 millones para el crédito al consumo.  

La crisis económica mundial ha obligado periódicamente a los gobiernos a tener que replantearse estrategias para hacerle frente. El Producto Interno Bruto (PIB) de la zona euro tendrá este año una recesión severa, de 1.9%, que se verá acompañada por un fuerte incremento de los déficit públicos y un  aumento del desempleo, que superará 10% en 2010. La Comisión Europea vaticina así la primera contracción anual de la economía desde la creación de la Eurozona, en 1999, aunque anticipa que en 2010 la Zona Euro, integrada por 16 países, tendrá un ligero crecimiento de 0.4%. La desocupación debería subir de 7.5% en 2008 a 10.2% en 2010, superando por primera vez en diez años la barrera de 10%. Por ello, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) está decidiendo un recorte de al menos medio punto porcentual de los tipos de interés, que situará la tasa en el 3.25%, su nivel más bajo en dos años. La postura del BCE en relación a las decisiones de política monetaria deja  abierta la posibilidad de realizar otros recortes de tipos de interés este año. Se cree que el BCE ahondará en su política de flexibilización monetaria para contrarrestar el debilitamiento económico y augura que los tipos de interés llegarán a situarse en el 2.5% en el segundo trimestre de 2009.

Las tendencias

Las autoridades económicas en el mundo, desde el inicio mismo de la crisis, han optado por diferentes soluciones: la inyección de liquidez desde los bancos centrales, la intervención y la nacionalización de bancos, la ampliación de la garantía de los depósitos, la creación de fondos millonarios para la compra de activos dañados o la garantía de la deuda bancaria. Las medidas parecen tener como objetivo mantener la solvencia de las entidades financieras, restablecer la confianza entre entidades financieras, calmar las turbulencias bursátiles y tranquilizar a los depositantes de ahorros.

Por ello, pudiera hoy bien enfatizarse que los principales bancos centrales en el mundo están haciendo su parte en el suministro de liquidez y en un marco de flexibilización monetaria. Lo que sí parece va a complicar la tarea de los bancos centrales a partir de este año es si los niveles de inflación no ceden. Ahora mismo y, centrando el análisis en los tres grandes objetivos que tiene una política monetaria (explícitos o no) dos apoyarían bajadas de tipos (crecimiento y situación del sistema financiero), mientras la subida reciente de la inflación haría desaconsejable mantener la flexibilización monetaria.

En este sentido, los datos no son tranquilizadores, la inflación ha vuelto a subir en la Unión Europea desde el 3.3% al 3.6%, en Alemania del 2.6% al 3% y en España del 4.2% al 4.7%. Y para este verano no serían descartables niveles superiores al 5% en países como España o EEUU. E incluso “The Economist” ha afirmado que dos tercios de la población mundial pueden tener que enfrentarse este verano a una inflación de dos dígitos. Esta amenaza la están abordando muchos bancos centrales en el mundo a través de un endurecimiento de sus declaraciones con el objetivo de mantener a raya las expectativas de inflación, que en el fondo son la clave con una visión de medio plazo. 

La cifra

1.5 billones de US$  cuantificó George Soros las necesidades de recapitalización del sistema bancario en EEUU, ya que la capitalización bursátil de los bancos es de 1 billón de dólares. Rechazó la creación de un “banco  malo” estatal.

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Magnitud de crisis

El inversor estadounidense de origen húngaro George Soros dijo en Davos en el Foro Económico Mundial que la magnitud de la crisis financiera global es mayor que en los años 30 y que es necesario que el Estado intervenga para rescatar a los bancos porque el sector privado no puede hacerlo. Para ilustrarlo Soros recordó que en EEUU “el crédito como un porcentaje del Producto Nacional Bruto (PNB) era de un 160% en 1929 y creció hasta el 260% en 1932 y comienzos de 1933, como resultado de la deflación y la caída de la actividad económica”. Añadió que en 2008 el crédito se situó en el 360% de PNB y aumentará hasta el 500% en los próximos años como consecuencia de la deflación y depresión.

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