La familia Mejía Pumarol

La familia Mejía Pumarol

POR GRACIELA AZCARATE
No importa si eran catalanes o gallegos, si llegaron en 1830 o en las oleadas de 1850. Si llegaron de la España continental, de las islas Canarias, de la rural Galicia, de la noble Navarra o de Vasconia o de la comercial y marinera Cataluña.

Mejía, González o Pumarol son las señas de identidad de un clan, la identidad de un abuelo que en el nombre sumaba un oficio y un ancestro. Pero sobre todo unas ganas de vivir, que encontró “un lugar en el mundo” y que más allá de los hábitos heredados, de la profesión o del terruño supo asimilar, amar y sumarse al país que le dio cobijó.

De las familias de apellido Mejía provenientes de Bayaguana provienen los Mejía Cotes.

El alféres real de Bayaguana, Manuel Mejía casó con Manuela Mejía, unión de la cual nació Félix Mejía y Mejía que casó con Tomasina Cotes y Navarro en 1818 y que procrearían 11 hijos.

El primogénito fue Juan Tomás Mejía y Cotes que nació en la común de San Carlos, el 7 de marzo de 1843.

Pedro María Mejía y Cotes nació en 1844 y se dedicó a la carrera militar. Contrajo matrimonio con Angela González Alvarez, en 1873, con la que procreó 11 hijos.

Su matrimonio se llevó a a cabo en la Iglesia de San Carlos, el 23 de agosto de 1873, y tuvo como testigos a Alfredo Mieses y José Pérez, el presbítero que ofició el matrimonio  fue Rafael García Tejera.

Isabel Gonzáles nació en 1857, casó a los 16 años y así consta en la lápida de la iglesia Regina Angelorum.

De la unión González Mejía nacieron once hijos de los cuales los varones se dedicaron al ejercicio de las armas y las mujeres casaron con miembros prominentes de la sociedad capitaleña.

Felix de los Santos Mejía nació el 6 de enero de 1874, y al igual que su padre fue general del ejército.

Fue comandante de armas de Higuey, vivió por mucho tiempo en La Romana donde peleó contra los gavilleros y revolucionarios de la época de la intervención norteamericana.

Casó con Natalia Evangelina Sánchez, hija de Idelfonso Sánchez Castillo, sobrina del patricio Francisco del Rosario Sánchez..

Tomasina Mejía González, nació en Santo Domingo y casó en 1901, con Luis José Ricart Pou. Esta familia emigró a la La Romana.

Pedro María Silvestre Mejía González, era conocido como Chichirri Mejía.

Nació el 31 de diciembre de 1878. Ostentó el grado de general y junto a Augusto Chottin, Jaime Mota hijo, Julio Pichardo, Esteban Nivar, Raúl Francheschini, Luis Felipe Vidal y encabezados por Luis Tejera Bonetti, participaron en el complot para asesinar al presidente Ramón Cáceres.

Pedro María Mejía González casó con la pianista Emilia Alvarez Piñeyro de cuya unión sobresale Francisco Rafael Mejía Alvarez que fue crítico literario y bibliotecario de la Secretaría de Estado de la Presidencia..

Petrona Trinidad Mejía González nació el 29 de junio de 1881; Angel María Mejía González, nació el 12 de enero de 1884 y casó con Laura Herrera Velázquez.

Virgilio de la Cruz Mejía González nació el 3 de mayo de 1886, fue el padre de Bienvenida Mejía Mejía y llegó a ser Procurador General de la República.

 Su séptimo hijo fue Arístides de la Cruz Mejía González que nació en Santo Domingo,  el 3 de mayo de 1888 y que es el fundador del tronco familiar al cual pertenece Jail Aurich.

Mercedes Mejía González fue la esposa de Aníbal de Moya Cestero que llegó a ser embajador dominicano en Francia, durante el gobierno de Horacio Vázquez..

Josefina Mejía González casó en la ciudad de Méjico con el intelectual venezolano Horacio Blanco Fombona; Rosa Dilia Mejía González casó con Manuel María Peinado Vicioso y Angela Mejía González nació el 18 d febrero de 1899 y murió a los noventa año en la década de los noventa.

El personaje principal de esta saga familiar es el séptimo hijo, Arîstides de Cruz Mejía González.

A principios el siglo XX, emigró a La Romana a casa de su hermana Tomasina Mejía de Ricart. Primero trabajó en los almacenes de los Ricart pero después se incorporó al ejército llegando a ser un destacado militar en la región este.

A los veintiseis años  ya ocupaba el puesto de mayor del ejército.

Fue ascendido a teniente coronel, el 26 de agosto de 1914, durante la presidencia interina del general José Bordas Valdez.

Su dilatada y larga vida militar lo puso en contacto con las vivencias y alternativas de la vida republicana.

Tuvo numerosos encuentros con los gavilleros a lo largo de la intervención norteamericana.

Viviendo en Salvaleón de Higuey , los gavilleros intentaron tomar la plaza.

La situación se tornó crítica y el poblado cayó en poder de los insurgentes, pero gracias a los aportes de municiones de una mujer,   las municiones y los refuerzos permitieron repeler el avance de los gavilleros impidiendo la toma de de  Higuey.

Arístides Mejía ocupó diferentes puestos militares y diversos cargos en la administración pública.

Fue comandante de armas de Higuey, Comisario de la Policía Municipal de la Romana, Síndico de la Romana en los años 1940 a 1942. En esta  función como síndico y con la participación del presidente de la Sala Capitular de ese ayuntamiento, el señor Eugenio Miranda iniciaron la gestión de construcción del primer acueducto de ese municipio, fue administrador del asilo de ancianos de La Romana y administrador de grandes extensiones de terrenos de propiedad de Ramón Morales Febles.

Casado con Julia Pumarol Báez tuvieron 7 hijos que aportaron a la sociedad de La Romana y de Higuey.

Del matrimonio Mejía Pumarol nacieron Mercedes Cidia, nacida en 1912  y casada con Salomón Kuret con quien procreó a Máximo Arístides, Julián Adolfo y Mirna Mercedes.

Danilo Arístides Mejía Pumarol nació en 1914, casó con María Mercedes Blanca Arias y tuvieron a Danilo Arístides, Julia Yocasta y Angela Adelaida.

Don Danilo, quien en la actualidad tiene 90 años y viajó especialmente desde La Romana para llevar documentos a Jail Aurich,  recordó con gran nitidez las jornadas de lucha entre gavilleros y el gobierno nacional. A pesar de ser un niño, tiene vivencias muy presentes de  las circunstancias  en las cuales  trnascurrio la intervención norteamericana desde 1916 a 1924.

La ocupación militar fue muy impopular entre los dominicanos y hubo resistencia desde el primer día de la intervención, aunque fue recién a partir de 1919 que ésta se organizó a través de campañas patrióticas,

Según el libro de Bernardo Vega “Más imágenes del ayer” en el Este del país surgieron los “gavilleros”.

Eran  guerrillas rurales que peleban contra las tropas norteamericanas y contra el recién creado Ejército Nacional, no sólo por su oposición a los  norteamericanos sino por su  negativa a la concentración de la  propiedad rural en el Este, resultado del enorme incremento en la producción azucarera auspiciado precisamente por la intervención, sobre todo por la legislación de títulos de propiedad que permitía la compra, a precios muy baratos de las tierras de los campesinos, de esa región.

Angela Adelaida Mejia Pumarol nació en 1916, y casó con Luis Morales Garrido con quien procreó a Luis Ramón Morales.

Pedro Manuel Mejía Pumarol nació en 1920,  se casó con Iselsa Augusta Aquina y tuvieron a Pedro Manuel Mejía Mendez e Ilda María Mejía Méndez.