La Cueva del huevo frito

La Cueva del huevo frito

POR  DOMINGO ABRÉU COLLADO
Si le parece extraño el nombre de esta cueva, extráñese a medias, porque el nombre completo vendría a ser “Cueva del huevo frito a medio cocer, con la yema entera y blanda y para que le ponga sal al gusto”. Claro, también podría llamarse Cueva Yuma 3.

La particularidad de esta cueva, localizada en Boca de Yuma, y de su extraño nombre, radica en que es la única cueva de las que conocemos en la República Dominicana que presenta una formación de este tipo: una estalagmita en crecimiento atravesando por una etapa en la que la deposición de carbonato de calcio origina en la parte superior una forma típicamente conocida como “huevo frito”, porque no hay otra cosa con la cual compararla.

Una cantidad enorme de formaciones dentro de las cuevas arrastran consigo nombres alusivos a cosas ya conocidas en el exterior. Cosa natural, porque es la mejor manera de identificar espeleotemas para su reporte y estudio, porque de otra manera le llamaríamos con nombres diferentes en cada país o región del mundo, produciendo así un tremendo “espeleocaos” en la nomenclatura espeleotemática del mundo hipogeo.

Aunque tenemos decenas de miles de cuevas en la República Dominicana, de las que hemos conocido y estudiado varios cientos, todavía no habíamos encontrado en ninguna de ellas una formación de “huevo frito” como la que está en la cueva indicada. Naturalmente, es posible que hayan otras formaciones similares, pero todavía estarían por descubrirse y reportarse. ¡Ah, y naturalmente! Reportarlas con fotos y ubicación real. Porque también pueden aparecer personas que quieran refutar lo aquí expuesto sin tener información alguna en mano. Y créanlo, ya hay gente actuando así en relación con las cuevas, aparte también de estarse adjudicando los trabajos realizados por otras personas, es decir, por nuestro grupo espeleológico.

La cueva en cuestión es una de las numerosas cavidades (por lo menos 10 reportadas hasta ahora en Boca de Yuma, aunque hay más) que recientemente estuvimos trabajando en esa parte de la provincia La Altagracia. Y no solamente posee dicha cueva esta formación tan peculiar, sino que también se han originado en su interior otras formaciones que, aunque más comunes, no dejan de resultar interesantes y muy atractivas, como las estalactitas tubulares que aparecen en la fotografía que acompaña este artículo.

Algunas de las cuevas reportadas de Boca de Yuma han quedado dentro del área de interés turístico proyectado por un grupo de inversionistas extranjeros, a quienes les hemos sugerido tomar las medidas necesarias para que, aunque queden las cuevas dentro del espectro de exhibición turística, éstas no sean manejadas de tal manera que resulten lesionadas, principalmente aquellas que presentan manifestaciones rupestres –ya reportadas por nosotros en esta misma página– y las que poseen agua en su interior.

La advertencia la hicimos en virtud de que una de las cuevas de menor extensión fue severamente alterada, aparentemente bajo el alegato de encontrarse en una propiedad privada. Las modificaciones en las cuevas pueden ocasionar destrucción de formaciones muy particulares, a veces únicas, como ocurre con la formación de “huevo frito” a que nos estamos refiriendo.