LA COLUMNA DE HORACIO
Encuestas que se dieron a respetar

<STRONG>LA COLUMNA DE HORACIO<BR></STRONG>Encuestas que se dieron a respetar

Como otras veces, para las elecciones que acaban de concluir se hicieron esfuerzos serios por conocer las intenciones de voto, y como antes, las encuestas de firmas reconocidas dieron en el blanco, sin que fuera necesaria la exactitud matemática. Bastaba con descubrir  tendencias que luego fueran confirmadas por los hechos y así sucedió. Pero previamente, mentes enfebrecidas por ambiciones que suelen impedir a mucha gente aceptar la verdad  si va en contra de sus delirios, optaron por denigrar los estudios de opinión científicos.

Ahora no serían capaces de admitirlo. No tendrían suficiente humildad para reconocer que las descalificaciones que arrojaron a la cara de quienes ejercieron su derecho a  consultar potenciales electores han regresado a su lugar de origen… gracias a los boletines de la Junta.

Objetaron y descalificaron predicciones procuradas con honestidad y profesionalidad y ahora esas realidades  que el encuestador desentrañó representan  el polvo de la derrota que los críticos ligeros tienen que tragar.

Entre lo que Gallup y otras firmas de probada eficiencia predijeron, y lo que el escrutinio  de la Junta expresó  existe absoluta correspondencia. Ninguna de las llamadas encuestas “maquilladas” erró. Las que ellos en su momento aplaudieron sí.

Pero el encuestador ecuánime y ético no se siente disminuido, ni tampoco se entusiasma, por los insultos de los temerarios ni por el elogio de los vencedores. Los políticos invierten continuamente sus apreciaciones y cuando los sondeos de mañana  arrojen resultados que los halaguen, o por el contrario evidencien su caída, de sus labios saldrán palabras diferentes.

horacio@hoy.com.do