LA COLUMNA DE HORACIO

LA COLUMNA DE HORACIO

Éxtasis que han de  “salvar” la nación
No todo el mundo pone su vida al ritmo de los acontecimientos y las gravedades, como si fuera inminente un naufragio de la sociedad a causa de las alzas del petróleo.  Véase sino la forma en que representantes de diversos sectores se arremolinan en torno al gobierno, tensados por la impaciencia y desesperados por la premura. Quieren que ya mismo salgan de las mangas las fórmulas, preferiblemente mágicas, que amansen precios de crudo y pongan a la economía a rodar suave y ligera. Pero del otro lado -según se palpa en las imágenes de TV, crónicas y fotos- se da la chocante “maduración de ideas y planes” en el sector oficial. Es como si el salón de las Cariátides y sus equivalentes constituyeran ahora bodegas de envejecimiento. No de vinos, sino de problemas. Son también esos espacios los destinos de una inacabable peregrinación. La semana pasada acudió un núcleo empresarial y después otro. Se les escuchó. Pero luego vino una sucesión de consultas con funcionarios “de áreas”, que ya habían agotado otra tanda para lo mismo. Con razón a los médicos, que también querían llegar hasta la majestad del poder con sus problemas, no los dejaron ni acercarse. Esos ingenuos no repararon en que la agenda palaciega está copada por la “filmación” de una telenovela basada en la posibilidad de que este país vaya hacia el abismo. Pero hasta esa eventualidad  tendría que esperar a que la flema se acabe. Faltan capítulos, quizás doce, de los que cada semana escenifican los impertérritos, bien comidos y rozagantes miembros del Equipo Económico, apoltronados sucesores en sus  cargos de los integrantes de lo que una vez el profesor Juan Bosch llamaba: Escuadrón de la muerte Económica.

horacio@hoy.com.do