La columna de Horacio

La columna de Horacio

Con los trapos al aire
Sin que haya llegado un debate que incluya luces y cámaras; sin que veamos todavía a un moderador que bracee apaciguante y nervioso entre las partes, la nación ha recibido avances de lo que sería una encendida contradicción pública, pero con más trapos al aire que conceptos orientados a resolver los problemas del país.

El match sería, sin embargo, una oportunidad que conviene a la nación. Quizás ayudaría a que las verdades resplandezcan. Total, ninguno muerde y la única enfermedad de espanto en estos días se transmite de pollo a pollo; no de candidato a candidato.

Además la única mordida memorable que podría registrarse en las próximas semanas sería la que cualquier ocurrente pasajero diera a un chicharrón encontrándose a bordo del flamante tren que partiría desde Villa Mella.

Ahora bien: los «bocados» que puedan haber salido de esa y otras obras deberían estar en el libreto de toda futura controversia.

Cualquier descuartizamiento que vaya a ser puesto en escena sobre lo hecho o dejado de hacer por los protagonistas, o sobre la «magia» de una supuesta rentabilidad inmobiliaria altísima, probablemente enriquecería al auditorio con más informaciones escandalosas pero oportunas. A fin de cuentas, lo único que el pueblo suele recibir después de los desmanes son las versiones.

No es seguro, en ese orden, que un buen debate permita establecer con precisión cuál es el mejor, pero si al final todos salimos convencidos de que ninguno conviene, habría que pensar en un emergente.

Lástima que la serie del Caribe no pueda durar hasta mayo. Después de todo, un recio «toletero», que incluso dé mucho más duro que Candelier, podría ser lo que convenga.

horacio@hoy.com.do