La capital pierde su protección ambiental

La capital pierde su protección ambiental

POR LLENNIS JIMÉNEZ
La protección ambiental que dan a la ciudad de Santo Domingo los ríos Ozama e Isabela se pierde por la contaminación de basura y aguas cloacales que se acumulan en los cauces que forman doble arco en el centro de la zona urbana, dijo José Ceballos, coordinador general de Sala Vecinal. Dijo que a la población se le oculta que grandes urbanizaciones están vendiendo toda el área que forma el Cinturón Verde de Santo Domingo.

Este Cinturón Verde fue creado por decreto en la administración del ex presidente Joaquín Balaguer.

Entiende que no se puede hablar de una isla artificial, ni de una transformación de Sans Soucí sin considerar la situación de los ríos Ozama e Isabela.

Estimó que no tienen sentido los grandes proyectos que se están anunciado para la ciudad sin recuperar el sistema de ríos a su alrededor.

«¿Qué haríamos con una isla artificial con una cantidad de contaminación como la que trae el río Ozama hacia el mar, por ejemplo?», planteó Ceballos en el programa Rueda de Prensa por Telecentro.

El presidente de Sala Vecinal entiende que estas obras no se podrían proponer en venta como algo ecológico y precioso en medio del mar Caribe, frente a una gran ciudad como Santo Domingo «si nosotros no tenemos un control de todas las tuberías que traen las aguas residuales de todas las partes de la ciudad que van al malecón».

Entiende que los ríos pueden ser vías de transporte y aunque hay propuestas e ideas, nadie ha planteado utilizarlos para el transporte desaprovechando que bordean la ciudad completa sin penetrarla.

Planteó que siempre se ha dicho que el río Ozama es lo que se ve de la ciudad y que la gente pobre es que lo contamina, cuando lo que se ha ocultado es que viene desde la provincia Monte Plata y que desde allá trae problemas de contaminación.

Manifestó que a la ciudadanía se le ha ocultado, además, que el río Ozama no solo lo contamina la gente que vive en sus orillas, sino también todo el que diseñó urbanizaciones y quienes ampliaron calles y avenidas, por tener la genial idea de ponerlas a desaguar hacia el río.

Expresó que algunos no se dan cuentan de esa realidad, pero el que conoce lo que ocurre debajo del «puente seco» en la avenida Máximo Gómez en las cercanías de la antigua Cementera, se da cuenta de cómo viene una cantidad de desperdicios y de agua negras canalizada hacia los ríos desde Arroyo Hondo, Cristo Rey y otras zonas.

Ceballos dijo que residuos del hospital Luis Eduardo Aybar (Morgan) que son lanzados pro el sistema de cloacas que desemboca en el río en las inmediaciones de La Ciénaga.

Estimó que se deben buscar los elementos de contaminación real para poderlos corregir y no atribuirle únicamente a los barrios pobres todo el daño ecológico a estos dos ríos.

Estimó que el rescate del Ozama sería un proyecto costoso y por medio hay un problema social y político que se está obligado a enfrentar. «La única manera es articular la gente que ahí vive y lograr consensuar posiciones con los intereses políticos y económicos; eso le da una larga, pero estamos obligados a resolverlo, porque sino, vamos a perder la ciudad y poco a pocos nos vamos acostumbrados a las verdades a media».