La berenjena, eficaz antioxidante

La berenjena, eficaz antioxidante

La berenjena es una hortaliza muy apreciada sobre todo en las cocinas mediterráneas asiáticas. Es el fruto de la planta de la berenjena (Solanum melongea), cuyo origen parece situarse en la india. Fue introducida en Europa por los árabes a través de la Península Ibérica y los españoles la trajeron a tierras americanas.

La berenjena empezó a conocerse como “pepino morado” o “manzana del amor”. La impronta árabe queda claramente reflejada en su denominación catalána alberginia.

La berenjena no fue siempre bien comprendida a su llegada, debido seguramente a su aspecto y color, pues hubo quien le atribuía incluso enfermedades. Hoy conocemos mejor sus cualidades, entre ellas su capacidad antioxidante, superior a la de la manzana, el tomate y el melocotón.

La única precaución que hay que tomar con la berenjena es la de comerla convenientemente madura y nunca cruda. El motivo es que contiene cierta cantidad de solanina, un alcaloide tóxico que puede dar trastornos digestivos, pero que desaparece con la maduración y cuando es sometida al calor.

[b]SUS PROPIEDADES[/b]

La berenjena es una planta variopinta, pues las hay de distintas formas, tamaños e incluso colores, conservando siempre el color blanquecino de su pulpa y semillas.

Destaca su gran contenido en agua (92 por ciento) y en fibra (1.4 por ciento). De manera que se trata de un alimento muy ligero que si se toma con poco aceite no engorda (contiene unas 21 calorías por 100 miligramos).

Respecto a su contenido vitamínico, destaca la presencia de las del grupo B, así como la C. En cuanto a minerales, la berenjena también aporta fósforo (10 miligramos por 100 gramos), magnesio (20 miligramos por 100 gramos) y sobre todo potasio. Cien gramos cubren el 12 por ciento de las necesidades diarias de este mineral.

La berenjena tiene propiedades diuréticas (aumento de la formación de orina debido a su riqueza en potasio) y laxantes, así como estimulantes del hígado y el páncreas. Es un tónico digestivo que favorece el vaciamiento de la bilis y aumenta la producción de jugo pancreático.

Los nutricionistas recomiendan la berenjena en caso de:

Estreñimiento

Litiasis renal (formación de cálculos)

Edemas (retención e líquidos)

Hipertensión arterial y afecciones cardiacas relacionadas.

Digestión pesada y disquinesia biliar.

No hay que olvidar que al igual que el tomate, presenta en su composición ciertos fotoquímicos cuya acción frente al cáncer está siendo estudiada.

[b]CONTRA EL COLESTEROL[/b]

La berenjena contribuye a combatir el exceso de colesterol tan frecuente en la población adulta. Esta cualidad fue puesta en evidencia en unos estudios realizados en la Universidad de Gratz, en Austria. El experimento consistió en dar a los animales un régimen que contenía berenjena junto a otros alimentos ricos en colesterol. Se comprobó entonces que los niveles de colesterol eran bajos y que las arterias no presentaban arteriosclerosis.

La pulpa de la berenjena recuerda, por su textura y consistencia, a una esponja. Su malla de fibras se une a los alimentos ricos en colesterol, dificultando el paso de éste a través de la pared intestinal. Este efecto anticolesterol debido a su riqueza de fibras se complementa con una mejor evacuación intestinal. La fibra actúa como una escoba que libera a la pared intestinal de desechos acumulados de difícil expulsión.