La “agflación” alimenta un nuevo problema mundial

La “agflación” alimenta un nuevo problema mundial

Los continuos aumentos de precios de los alimentos han traído al primer plano un nuevo término para la Economia: en inglés, “agflation”. [En español, pudiera ser “agflación”, una combinación de “agricultura” e “inflación”

Por BILL JAMIESON
(Tomado de: Business.Scotsman.com)

Altos, persistentes y continuos aumentos en los precios de los alimentos están ahora presentando problemas por todo el mundo. Han traído al primer plano un nuevo término para la Economia: en inglés, “agflation”. [En español, pudiera ser “agflación”, una combinación de “agricultura” e “inflación” N.del T.] . Es el comportamiento de los precios de los alimentos -una inflación que ninguno de nosotros puede evitar- que algunos creen que pudiera rivalizar con el calentamiento global, como la preocupación principal del plantea.

En el panorama global, algunos están advirtiendo que los precios de los alimentos pudieran duplicarse en los próximos cinco a diez años.

 “Dadas las expansivas condiciones del suministro de alimentos”, escribió el analista de Merrill Lynch, José Rasco, en un artículo esta seman, “el cambio en la demanda de alimentos y la entrada del negocio de la energía como consumidores masivos de productos alimentarios, no sorprende ver que los precios de los alimentos aumenten la presión en la inflación general”.

Lo que preocupa a Merrill Lynch no es al aumento cíclico que hemos visto en la inflación, sino un aumento en el precio secular del negocio agrícola global que pudiera tener mayor duración.

Los costos de producción de alimentos están presionando ahora más al alza la inflación al productor que en cualquier otro momento, desde la primera mitad de la década de 1980.

 Entre marzo de 2005 y marzo de 2007, el precio del trigo de EEUU subió 34%, el maíz, 47.4%, la cebada 59.4% y el ganado en 41%.

Esto está llegando hasta el nivel detallista en todo el mundo. Por ejemplo, en EEUU, los precios de los alimentos en los primeros tres meses de este año solamente subieron en una tasa anualizada de 7.3%.

Los precios de los granos se han disparado, con el maíz superando el nivel de US$4. Sin embargo, a pesar de un aumento en la siembre, los precios se han mantenido elevados.

Muchos expertos de la agricultura temen que, dada el incremento en la demanda de maíz, en especial para la producción de etanol, todavía haya maíz suficiente disponible para los productos alimentarios.

Mayores plantaciones de maíz han significado reducciones en otras áreas. Por ejemplo, las plantaciones de soya caerán 11% este año, a una baja de 11 años.

Realidad inminente

La inflación en el precio de alimentos, en las palabras de un comentarista del Reino Unido, es “una realidad inminente y en ocasiones horrible”.

En los dos países más poblados del mundo, China y la India, los alimentos representan 33% y 45% de los índices de precio al consumidores, respectivamente, por lo que los precios recientes realmente estarán contrayendo los ingresos locales. Los cambios en los mercados de alimentos del mundo tienen varias causas, y cada una significa precios más altos. Una, son las argucias del movimiento “Verde” y el creciente acceso al etanol producido a partir de granos, como fuente de combustible.

Incidencia de los biocombustibles

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el auge de los biocombustibles está haciendo que los precios del maíz y el frijol de soya empiece a moverse a la par de los precios del petróleo crudo, como ha sido el caso con el azúcar”.

Hasta los sustitutos del maíz en la cadena alimentaria están atrapados en la tendencia alcista, haciendo subir los precios de aceites comestibles, la carne, productos lácteos y el pollo. Como resultado, el FMI está pronosticando que la inflación en el precio de los alimentos es probable que se mantenga alta en 2007 y después.

Los generadores de energía están considerando convertir sus plantas generadoras que usan petróleo para que empleen con aceite de palma.

 Pero este producto también está como ingrediente en uno de cada diez productos de los que se venden en el supermercado.

De ahí que si el precio del aceite de palma suba como resultado de un incremento en la demanda de generación de energía, también haga subir los costos de los alimentos.

Otra causa es el cambio en los patrones del clima, que está provocando heladas en Australia, un inmenso exportador de trigo. Los cien años de datos anteriores no registran ninguna. La ola de calor por todo el mundo el verano pasado afectó las cosechas, elevando el precio del azúcar, trigo, frutas, y jugo de naranja.

Además, está la industrialización del tercer mundo: todos los años durante la última década, China ha perdido tierra fértil equivalente al territorio que ocupa Escocia.

En el Reino Unido, los artículos alimentarios responden por un peso mayor en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del que se piensa generalmente: 9% comparado con 6.7% para los precios del combustible. En el año que cerró en marzo, la medida de inflación del IPC -la que se emplea para definir la política monetaria- subió3.1%, mientras que la medida del Índice de Precios al Detalle (IPD) titular subió 4.8% La inflación en el precio de los alimentos ha estado haciendo subir ambas medidas.

Los precios de los alimentos en el IPC están 5.6% más altos, y en el IPD se han elevado 5.15. Este mismo comportamiento ha persistido en las comparaciones mensuales.

La inflación en el precio de los alimentos también ha sido un gran impulsor de la medida de “compras frecuentes” de inflación (4.9% más en el año que terminó en septiembre frente a 3.6% de IPD.

 Y también explica la tasa similar de inflación (4.7%) que está experimentando los que tienen más de 75, para quienes los alimentos constituyen un elemento mayor peso en la compra semanal.

Como explica Burglass, hay pocas evidencias de que alguna subida en los precios esté llegando hasta los agricultores.

El Banco de Inglaterra está enfrentando la inflación con la elevación de las tasas de interés -se producirá una nueva alza la próxima semana. Pero la subida en los precios de los alimentos no es algo que se pueda manejar con el alza de las tasas.

Ya los supermercados no están dispuestos a asumir más incrementos en el costo, y lo están más para traspasar esos incrementos con precios más altos.

 De acuerdo con el Consorcio Detallista Británico, el precio de los alimentos ha subido cinco de los últimos siete meses, aún cuando el precio de otros productos no-alimentarios se han mantenido bajando. Hasta el precio de la carne está ahora a niveles no vistos desde antes de la crisis de 1996, 3.1% más alto en un año.

Así estamos llegando al fin de una era de comida barata en Gran Bretaña, con consecuencias para los hogares de pensionados, los que tienen ingresos bajos y para la economía, en su sentido más amplio. La subida en la tasa de interés de la próxima semana no detendrá el problema: lo hará más doloroso.