Kirchner recuerda victima en aniversario

Kirchner recuerda victima en aniversario

BUENOS AIRES (AP).-  El presidente argentino Néstor Kirchner recordó el sábado a las víctimas de la última dictadura militar y reclamó a la justicia que acelere los procesos contra los represores, en un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976.

Desde el escenario montado en el predio donde durante el régimen de facto funcionaba el centro de detención clandestino La Perla, en la provincia de Córdoba, Kirchner remarcó: «Le digo a la justicia: juicio y castigo. Necesitamos que los juicios se aceleren… Hubo militares que hoy se esconden, que tienen miedo de ir ante un juzgado y eran dueños de la vida de los argentinos que querían un país distinto».

Ante una multitud que lo aplaudió bajo una intensa lluvia, Kirchner volvió a pedir perdón en nombre del Estado por los crímenes cometidos durante la dictadura, como lo hiciera tras asumir el poder en 2003.  «En este campo del horror, que lo comandaron cobardes innombrables, pido perdón al pueblo argentino, a las abuelas, a los hijos, a los desaparecidos, por la falta de coraje de asumir la responsabilidad», sostuvo.

Del acto también participaron los organismos de derechos humanos Abuelas y Madres de Plazo de Mayo, que compartieron el escenario con el mandatario.

En Buenos Aires, miles de personas participaron de dos marchas hacia la Plaza de Mayo, frente a la casa de gobierno, en las que organizaciones sociales y derechos humanos reclamaron «memoria, verdad y justicia» y en un documento consensuado, leído en el palco ubicado en mitad de la plaza, exigieron «cárcel común, perpetua y efectiva para todos» los responsables de la última dictadura militar. Actos similares fueron convocados en las principales ciudades del interior.

Según las denuncias de los organismos de derechos humanos, 30.000 personas fueron muertas, secuestradas o «desaparecidas» durante el régimen de facto (1976-1983), entre sindicalistas, activistas de izquierda, periodistas e intelectuales. Los informes oficiales dan cuenta de 13.000 casos.

En 1985 un tribunal enjuició y condenó a los líderes de dictadura, pero violentos levantamientos militares obligaron al entonces presidente Raúl Alfonsín a promover la sanción de dos leyes de amnistía en 1986 y 1987.

La ley de Punto Final terminó con los procesos abiertos contra ex represores, en tanto la de Obediencia Debida exculpó a los cuadros menores de las Fuerzas Armadas que se habían visto obligados a cumplir órdenes.

Cinco años después del histórico juicio, el sucesor de Alfonsín, Carlos Menem, indultó a ex militares y líderes guerrilleros en pos de una «reconciliación nacional».

Desde que alcanzó la presidencia, Kirchner ha hecho de la revisión de lo ocurrido durante la dictadura uno de los ejes de su gestión.

En agosto de 2003 impulsó la derogación en el Congreso de las leyes de amnistía, que fueron finalmente declaradas inconstitucionales por la Corte Suprema en junio de 2005.

Esto permitió la reapertura de varias causas judiciales por las que actualmente unos 170 represores se encuentran detenidos, en su mayoría cumpliendo arresto domiciliario.

En marzo de 2004, en un multitudinario acto, Kirchner dispuso que el edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) –una de las mayores prisiones clandestinas del régimen– fuera convertido en un museo de la memoria. Y en 2006 logró imponer su mayoría en el Parlamento para que el 24 de marzo fuera declarado «feriado nacional».

A lo largo de su mandato también impulsó una reestructuración de las Fuerzas Armadas, que implicó la destitución de varios jefes militares vinculados a la represión ilegal, y conminó a los comandantes de las tres fuerzas a realizar públicos «mea culpa» por lo sucedido durante la dictadura.