Keith Smart tiene un gran reto con selección de RD

Keith Smart tiene un gran reto con selección de RD

POR ANTONIO VALDEZ
Muchos creerán que tiene una varita mágica. Pero no es así. Keith Smart es el tercer dirigente extranjero en pilotear la selección nacional de baloncesto masculino de mayores –y el segundo de manera oficial- que busca clasificar al quinteto criollo al Campeonato Mundial de Baloncesto a efectuarse en Japón 2006.

Smart está a la saga de Steve Clark, un norteamericano que vino a preparar al equipo dominicano en 1973, en víspera de los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe, aunque éste no dirigió el plantel en la cita regional.

José Manuel –Moncho- Monsalve, un español que tuvo a su cargo la dirección del combinado en el Centrobasket Masculino de 1995, y que obtuvo una medalla de plata, luego de 16 años sin disfrute, por la forma de su dirección, estuvo involucrado en problemas personales con varios de los jugadores de la época.

Smart posee en sus manos un grupo de los más talentosos jugadores del patio, y sin quizás, el mejor material humano disponible para competir en el Campeonato Fibaamericas o Torneo Premundial 2005, de cuyo evento saldrán cuatro países clasificados hacia el Mundobasket 2006.

La gran mayoría de los jugadores se han volcado en elogios hacia Smart, que dicho sea de paso, ha asimilado rápidamente las intríngulis de este pueblo, acostumbrado al desorden y la improvisación. Pero en el caso de la selección, todo marcha al estilo NBA, al menos, en los entrenamientos y en la parte administrativa.

La introducción es elocuente. Smart no tiene una varita mágica para clasificar al seleccionado nacional, todo dependerá de la labor que puedan desarrollar, la química y el público, sobre todo, en ese grupo de habilidosos y talentosos hombres del aro y el balón.

En cada una de las oportunidades en que los entrenadores extranjeros han estado al frente de un preseleccionado, un jugador ha mostrado destellos de ser un super atleta, y no ha sido así. Todos han sido un fiasco.

A Clark lo segó nada más y nada menos que Rosendo Ledesma, un jugador que en 1973 poseía más condiciones que Manolo Prince.

A Monsalve lo durmió Moisés Michel, quien a la sazón era un prospecto que ‘no podía fallar’, pero que sólo quedó condiciones para triunfar. Y en esta oportunidad, Smart está que no cree en nadie con Hansel Salvador. Y Salvador ha realizado unos magnificos entrenamientos, unos partidos de fogueos a la altura de los torneos superiores de 2004 y 2005. Yo no lo dejaría fuera de la selección.

La República Dominicana sólo ha participado en un Campeonato Mundial y fue en 1978, en el celebrado en Manila, Filipinas, y donde la escuadra criolla clasificó de manera directa al obtener la medalla de oro en el Centrobasket ’77, efectuado en Panamá, un año antes.

Ese núcleo de jugadores dominicanos posee el talento, cualidades, condiciones y habilidades para llevar a puerto seguro la nave tricolor, pero dependerá de ellos, no de Smart, conducirla hasta Japón.

La gerencia del colectivo, encabezada por Junior Brea, así como el presidente del comité organizador, Luis Manuel Bonetti, no han escatimados esfuerzos en proporcionar las mejores condiciones posibles a los jugadores para hacer posible la presencia dominicana en la cita universal del próximo año.

Las prácticas coordinadas, fogueos con tiempo suficientes, la integración de los jugadores residentes en el extranjero y una integración como nunca, caracterizan a este grupo de jugadores, que responde a las directrices del norteamericano, que conoce el baloncesto panamericano, pues jugó en Venezuela.