Katrina sembró destrucción

Katrina sembró destrucción

BILOXI, EEUU (AFP) .- El huracán Katrina sembró destrucción y horror en el sur de Estados Unidos, donde las autoridades temían este martes un balance de cientos de muertos, aunque hasta el momento confirmaron unas 60 víctimas fatales por las inundaciones y los vientos devastadores.

Nueva Orleans bajo el agua, incomunicada del mundo y sufriendo saqueos, pérdidas materiales que algunos analistas hacen trepar hasta 35.000 millones de dólares y la producción petrolera del Golfo de México paralizada, delineaban un panorama de devastación con pocos precedentes en la historia del país.

Tal vez haya «cientos de muertos en la costa» del Estado de Mississippi, afirmó este martes Vincent Creel, portavoz de la alcaldía de Biloxi, una urbe de 50.000 habitantes ubicada en la costa del estado de Mississippi, y una de las ciudades más castigadas por Katrina.

«Buscamos cuerpos y los hemos encontrado», dijo Creel a una periodista de la AFP que se encuentra en el lugar. «Esto que pasó es inimaginable (…) Biloxi fue sumergida», añadió.

Las autoridades de Mississippi confirmaron la muerte de 54 personas, de las cuales 30 en Biloxi, la segunda ciudad del condado, después de Gulfport, en un solo complejo de apartamentos, donde los inquilinos resultaron ahogados o aplastados por los escombros.

Otras tres personas murieron en el lunes Luisiana y siete en Florida el jueves de la semana pasada cuando Katrina impactó ese Estado, lo cruzó de costa a costa y se internó en el Golfo de México para luego golpear con vientos de 240 kilómetros horarios a Nueva Orleans.

En Luisiana la legendaria Nueva Orleans era escenario el martes de saqueos en el barrio histórico de la ciudad, conocido como el Barrio Francés, según reportó la cadena de televisión CNN. La policía ha aumentado las medidas de seguridad en al menos dos distritos para disuadir a los saqueadores.

El panorama de devastación fue delineado por la gobernadora, Kathleen Blanco. «No hay electricidad y no habrá agua potable durante un buen rato. Tampoco queda comida. Hay que suministrar todo a los socorristas y a los sobrevivientes» dijo en conferencia de prensa.

«Nuestra ciudad está asolada», declaró a su turno el alcalde Ray Nagin a la cadena local WWL-TV, precisando que «un 80% de la metrópoli (erigida en el delta del río Mississippi) se encuentra sumergida».

«En algunos barrios, (el agua) alcanza los siete metros de altura», añadió.  El alcalde hizo referencia a un número «significativo» de víctimas en esta ciudad de 1,4 millones de habitantes, aunque por el momento no emitió un balance definitivo.

Según los medios de comunicación locales, se hundió un dique de un canal situado en la parte norte de la ciudad, dejando que las aguas del lago Pontchartrain inundaran las calles de Nueva Orleans.

En tanto, las 10.000 personas que se refugiaron en el Superdome, el enorme estadio techado de Nueva Orleans, corren peligro porque allí también el agua de las inundaciones sigue subiendo, dijo la gobernadora de Luisiana.

«Hay agua a los pies del Superdome ahora», advirtió Blanco, que aseguró haber visto muchas personas con el agua «a la altura de las rodillas».

«Están llegando cada vez más supervivientes al Superdome y la situación es muy difícil», agregó. «El próximo paso será encontrar un lugar para evacuar» a quienes están en serio riesgo dentro del gigantesco estadio.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, suspendió sus vacaciones para regresar a Washington y coordinar las acciones de socorro, informaron voceros de la Casa Blanca.

«Nuestros corazones y plegarias están con nuestros compatriotas en la Costa del Golfo que tanto han sufrido por el huracán Katrina», dijo en un mensaje Bush.

Pero además de las pérdidas humanas, la devastacion económica provocada por Katrina era evaluada el martes como multimillonaria y algunas estimaciones –por ejemplo, la de Peter Zeihan de la empresa Stratfot– la hacían trepar hasta los 35.000 millones de dólares.

El desastre tendrá consecuencias directas sobre todos los norteamericanos, ya que en los próximos días provocará nuevos aumentos de los precios de la gasolina, que podría aproximarse a 3 dólares el galón (3,8 litros).

Más de 710 pozos y plataformas petroleras en el Golfo de México, que en tiempos normales generan la cuarta parte de la producción de combustibles del país, fueron clausurados por las compañías cuando se acercaba el huracán. Siete de las 17 mayores refinerías también suspendieron sus actividades.

El precio del barril de crudo superó los 70 dólares el martes en Nueva York debido a temores por los daños generados en las instalaciones petroleras en el Golfo de México.