Jugadores sorprendidos por renuncia de Tony Peña

Jugadores sorprendidos por renuncia de Tony Peña

POR BOB MATUSZAK
Especial para MLB.com 
TORONTO.-
Mike Sweeney entró al clubhouse de los Reales el miércoles en la mañana, vestido en un traje negro con una camisa azul, una vestimenta adecuada para las noticias de que el ex dirigente del equipo, Tony Peña, había renunciado horas antes.

“Es difícil”, dijo Sweeney, quien se veía cansado después de una noche larga y sin sueño. “Lamentamos que Tony sintiera que tenía que renunciar porque es un hombre orgulloso. Definitivamente lo vamos a extrañar”.

Hombre a hombre, los jugadores de los Reales quedaron en shock por la repentina ausencia de su líder. Pero demasiadas derrotas, y demasiados errores mentales finalmente acabaron de golpear a Peña.

“Fue una sorpresa”, dijo el lanzador Zack Greinke, quien no se acostó hasta las 4 a.m. luego de caminar las calles de Toronto al enterarse de la noticia de parte de su novia unas horas antes. “Creo que todo el mundo sabía que Tony se sentía mal, pero realmente no sabíamos qué tan mal. Se podía ver que le estaba afectando, así que con suerte ahora está más contento. Después de tomarse unas semanas libre, quizás se sienta mejor, porque estaba pasando por demasiado estrés”.

Greinke realmente fue uno de los pocos jugadores que no volvieron loco a Peña.

El lanzador de 21 años estaba teniendo una buena segunda temporada en las mayores, lanzando una joya en la derrota del martes contra los Azulejos, el último juego de Peña con los Reales. Después del partido, Peña felicitó a Greinke por otra buena actuación, pero el joven sabía que pasaba algo.

“Obviamente no podía decir que iba a hacer eso, pero se veía más emotivo que de costumbre”, dijo Greinke. “Vi sus ojos aguados porque tenía mucho en su mente, así que me di cuenta que pasaba algo. No sabía lo que era, pero vi que había algo”.

Durante el año, Peña vio a su joven equipo tener problemas y errores físicos y mentales mientras registraban el peor comienzo en la historia del club.

“No hay nada que pudiera haber hecho diferente”, dijo Matt Stairs. “No es él que se pone los clavos y no es quien juega. Al ver este clubhouse, es un equipo de 25 hombres, pero solo uno ha estado jugando bien. Es mejor que aquí abran los ojos y se den cuenta que nosotros somos la razón de su renuncia. Si hubiéramos jugado mejor béisbol o más inteligentemente, no tendríamos esta conversación”.

El martes en la noche se dieron todas las señales de los problemas mentales que acabaron con Peña.

Perdiendo 3-1, Angel Berroa abrió el noveno con doble, pero fue sacado en segunda un bateador más tarde cuando Sweeney falló con línea que atrapó Vernon Wells en el jardín central.

Berroa estaba a casi mitad de camino entre segunda y tercera antes de darse cuenta que Wells había atrapado la bola.

Un apagado Berroa se sentó frente a su casillero en el clubhouse de Kansas City, asombrado por las noticias de Peña.

“Sí, me sorprendió”, dijo Berroa sin levantar su cabeza.

El estilo de Peña de trabajar con jugadores jóvenes puede ser lo que los Reales más extrañen. Y eso no es fácil.

VERSIÓN DIONISIO SOLDEVILA BREA