Juegos de Quisqueya Henríquez

Juegos de Quisqueya Henríquez

En esta ocasión, Quisqueya Henríquez, artista conceptual, nos sorprende con su visión de la arquitectura, usando este recurso, como bien ella misma lo ha definido “como eje central” de la muestra “The Damage is Done” recientemente inaugurada en el Espacio de Influencia de Barna Business School. La muestra abrió al público el 29 de octubre de 2009 hasta el 25 de Febrero de 2010.

De acuerdo a lo definido por Quisqueya Henríquez, “The Damage is Done” es un proyecto multidisciplinario que tiene como referencia diversos aspectos de nuestro acervo insular. 16 collages recrean los estilos de viviendas del migrante que regresa a su lugar de origen bajo paradigmas económicos y sociales que le permiten diferenciarse de su entorno. Esta serie posee un estilo marcado por un eclecticismo absurdo y por momentos surrealista. A manera de pastiche destacan las deslumbrantes características de las imperfecciones y el sin sentido de estas estructuras arquitectónicas.

“The Damage is Done”, titulo número 233, tomado de la pieza “Show Titles” de Stefan Brüggemann, incluye una variedad de creadores que la artista ha invitado a participar como parte del proyecto. Bajo este esquema Henríquez propone que la muestra cambie con frecuencia durante el curso de la misma.

La intervención de otros artistas, paredes empapeladas con patrones geométricos en blanco y negro y piezas como “Blue tent in the back entrance” enmarcan la exhibición en un ambiente de mercado.

Informal o formal son términos que oscilan entre la economía y el arte, confluencia con la cual la artista juega constantemente en algunas de las obras que conforman esta exhibición. El caos visual y las acciones que involucran a diferentes objetos y personajes urbanos son representados a través de diversos lenguajes como el happening, la instalación, el video y la ambientación.

A través del recurso de cortar y recortar patrones para conformar mosaicos de figuras geométricas que contienen cada uno su propia historia, nos presenta esta artista sus historietas de migrante marcada por sus dos islas: Cuba y República Dominicana, y salpicada por la arquitectura caribeña, los cuentos y la estética regional.  También,  trabaja conceptos de arquitectos del primer mundo, como Arne Jacobsen y el español Calatrava.

Si en el Caribe, el pastiche es un componente estético muy utilizado, esta artista, quien tiene un dominio de su obra, evoca en su trabajo esquemas del constructivismo geométrico que lleva a un nivel obsesivo tan agudo, que no podemos imaginar un instante ni el tiempo ni la descarga intelectual y emocional que ella pudo invertir para lograr un resultado tan preciso, tan matemático y tan estructurado.

Estamos frente a composiciones visuales de carácter mecánico, sistemático, como si en el fondo se tratara de encontrar en estas infraestructuras dibujadas, la salida de un laberinto surrealista donde todo se pierde y nada se encuentra. Pero, ese algo es un elemento indefinido que puede llegar del prisma de una retina alucinada o también podríamos estar frente a una serie de sistemas automáticos tirados en el absurdo. Es obvio que la línea, el dibujo y la composición estructural apasionan hoy a Quisqueya Henríquez.

Los mecanismos en su composición y descomposición son recursos que ella maneja desde hace más de veinte años. La exposición que vemos hoy es el resultado de un trabajo intenso y maduro que, por muy conceptual que parezca, no deja de estar afianzado en la vida misma de la artista.

Para Quisqueya Henríquez, los elementos de su entorno existencial son fundamentales en su reflexión intelectual y para su creatividad. En el fondo, el conjunto de estos trabajos parece surgir de los pisos y de las losetas de los años 40-60, mosaicos de tradición postmoderna inspirados en los azulejos de influencia española y mozárabe que invadieron toda América, y muy particularmente, a Cuba y a República Dominicana.

Ahora bien, el corte, el recorte, las yuxtaposiciones y los collages son el fundamento mismo de cada obra. En este sentido, la artista trabajó ardua y sistemáticamente como si fuera una abeja construyendo un panal.

Quisqueya Henríquez y un grupo de creadores, diseñadores y artistas gráficos y literarios, crearon interesantes acciones y personajes, que coadyuvan en el éxito visual y gráfico de la muestra, de estas acciones podremos disfrutar a:

Fico “El tejedor”, un artesano que se dedica a tejer los guías y cualquier superficie tubular del transporte público. Voladoras, carros públicos, transporte interurbano. Fico está invitado a tejer una estructura in situ diseñada por Quisqueya Henríquez, esta será realizada el día de apertura de la exhibición y formará parte de las piezas expositivas.

El Hombrecito es una banda de Spoken Word que data del 2007 y que está compuesta por Frank Báez, Homero Pumarol, Ángel Rosario, Fernando Soriano, Wilson López y Jaime Guerra. Tanto la poesía como la música y las imágenes tienen influencias directas de la cultura popular, la realidad dominicana y los ritmos caribeños, así como de la literatura, la música y el arte en general de diversos rincones del planeta. Este grupo tendrá su presentación en Barna Business School como parte de las acciones y personajes vinculados a The Damage is Done.

Como parte del programa, tenemos a Pedrito, dibujos de un personaje dentista que en sus tiempos de ocio se dedicó a dibujar sus figuras geométricas, líneas y planos, muy  coherentes y con el carácter formalista con el cual Quisqueya Henríquez ha abordado algunas de sus piezas.

El Hombre Orquesta, es un video de un personaje  que deambula por la zona de Boca Chica ofreciendo sus servicios. Estos consisten en 26 sonidos hechos sólo con su boca. Con esta acción se busca analizar la confluencia entre lo informal en economía y lo formal en el arte.

En conclusión, Quisqueya Henríquez tiene un espacio ganado en el arte contemporáneo actual. Indiscutiblemente, ella es diferente porque quiere, trabaja y defiende esa diferencia. Es una artista que pertenece al mundo global, trabajando desde el Caribe o desde afuera para el Caribe, precisamente para República Dominicana, donde reside. En la actualidad, sus obras están posicionadas en el coleccionismo internacional y algunos museos contemporáneos de Estados Unidos, sin embargo, hace más de siete años que Quisqueya Henríquez no se presentaba en Santo Domingo y hoy, gracias a esta exhibición el público dominicano más vanguardista podrá encontrar en sus trabajos toda la coherencia y la profundidad de una artista innovadora, investigadora, exigente con ella misma y que sabe ofrecerle al público resultados de una calidad gráfica y estética indiscutibles.

En síntesis

Quisqueya Henríquez

 Nació en Cuba en el año 1966. Desde temprana edad residió en República Dominicana (1974-86). Realizó sus estudios  en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto Superior de Arte (ISA) en La Habana. Se traslada a México (1991-1993) y Miami (1993-1997). Regresó al país en  (1997). Henríquez es de  una considerable trayectoria artística, que la lleva a enfocarse en la realidad del Caribe insular. Ha realizado exhibiciones individuales en The Bronx Museum of the Arts en Nueva York; en el Miami Art Museum de Miami; Artist Space de Nueva York; en el Mattress Factory en Pittsburgh; en el Museo Rufino Tamayo en México y The Contemporary Museum en Baltimore. Ha  participado en bienales (XXIII Bienal Nacional de Santo Domingo; VIII Bienal de Cuenca, Ecuador; InSITE97 en San Diego, California y Tijuana, México). También  en colectivas (Defining the Nineties: consensus- making in New York, Miami, y los Angeles, en el Museum of Contemporary Art, Miami.