José Guillén: su éxito dependerá de calmar
su temperamento

José Guillén: su éxito dependerá de calmar <BR>su temperamento

POR LES CARPENTER
Del Washington Post
FILADELFIA. –
En una alineación de los Nacionales de Washington de sencillos y dobles, él es el jonrón explosivo del que van a depender, aquel que enviará un elevado por encima de la verja. El miércoles en la noche, José Guillén se paró en la esquina del clubhouse ganador, hablando sobre el jonrón del octavo episodio que le dio la victoria a su nuevo equipo.

Se sonrió y dijo, «Le di bien, le di bien», en un tono tan suave que apenas se podía escuchar bajo el retumbar de las bocinas en el clubhouse.

Y dijo la historia una y otra vez sobre cómo conectó la recta cortada de Tim Worrell hacia el jardín derecho aunque pensó que no lo suficientemente fuerte. Así que corrió. Corrió duro hacia segunda hasta que vio la bola salir del parque.

Luego se rió. Fue una noche muy buena. Porque este es el José Guillén que puede convertir a los Nacionales en algo mucho mejor de lo que realmente se espera.

Riendo, aplaudiendo, ganando juegos.

Pero también está el otro José Guillén, aquel que una entrada después del jonrón se volvió como loco cuando el umpire Larry Poncino lo sacó out con un swing aguantado.

Este era el José Guillén que se quejó, gritó y se negó a apartarse del plato hasta que el coach de tercer base lo apartó, evitando que el bateador más poderoso de los Nacionales fuera expulsado.

De alguna manera, Washington va a tener que rectificar estos dos lados: poder y furia.

El poder que le dio 27 jonrones y 104 empujadas con los Angelinos de Anaheim el año pasado. La furia que lo sacó de su sexto equipo en seis temporadas cuando lanzó su casco hacia Mike Scioscia, el dirigente, luego de ser sacado por un corredor emergente en los momentos finales de la temporada.

Quizás tomarlo es un riesgo. Pero este es un equipo que perdió 95 partidos el año pasado. El conjunto necesita jugadores que produzcan como Guillén.

«El puede cambiar el juego con un swing», dijo el dirigente de los Nacionales Frank Robinson. «El no va a pegar muchos jonrones, pero sí muchos importantes».

El miércoles en la noche fue uno de esos. En un partido que parecía que Washington había perdido, pegó un jonrón de dos carreras que cambió un déficit 3-2 a una ventaja 4-3.

De ahí en adelante, las carreras comenzaron a fluir para los Nacionales. Esa es la diferencia que puede hacer Guillén.

¿Pero qué hay del otro lado?

Robinson encogió los hombros cuando le preguntaron de la casi expulsión una entrada más tarde.

«No creo que haya discutido demasiado», dijo Robinson. «Si lo hubiera hecho, habría sido expulsado».

VERSIÓN DIONISIO SOLDEVILA BREA