Irlanda comienza a demoler ciudades fantasma de burbuja inmobiliaria

Irlanda comienza a demoler ciudades fantasma de burbuja inmobiliaria

Dublín. De los Servicios de Hoy. Irlanda ha decidido limpiar el legado de su burbuja inmobiliaria de una manera drástica: con bulldozers. Esta semana, la National Asset management Agency (NAMA, el banco malo irlandés) ha comenzado a destruir un bloque de apartamentos, el primer movimiento de este tipo.

Según los datos del Gobierno recogidos por la agencia Bloomberg, en Irlanda hay alrededor de 1.850 proyectos urbanísticos sin terminar, herencia del pinchazo de la burbuja inmobiliaria que estalló en 2008.

“Hay algunos lugares donde la decisión más sensata que se puede tomar es demoler”, explicó la ministra de Vivienda, Jan O´Sullivan, en una entrevista con la agencia Bloomberg. «Si nadie quiere vivir en ellos, entonces lo más práctico que se puede hacer es demoler lo que hay ahí».

Las denominadas ciudades fantasma son una de las cicatrices más visibles del crack inmobiliario que ha asolado buena parte de occidente. En el caso de Irlanda, ha dejado un dato escalofriante: alrededor del 15% de las viviendas del país están vacías.

Estas ciudades, además, tienen sus peligros. Un niño de 2 años que deambulaba por un edificio sin terminar murió en febrero pasado al caer a una piscina de un complejo sin terminar. Los “ghost states” “o “residencias fantasmas” se reproducen a lo largo del país . La razón es simple.

Los bancos otorgaban créditos sin referencias, sin saber si sus clientes los podían pagar. Así consiguieron que aun la familia más ordinaria pidiera un crédito para su casa y luego, incluso con todo su ingreso comprometido, recibiese otra oferta para renovar su auto o comprar una villa en el Mediterráneo. Hoy cada familia irlandesa debe en promedio 132.000 euros a los bancos y el precio de las casas que compraron se ha desplomado.

El desempleo llegó al 14% desde los años de oro, cuando estaba en el 4%.

El derribo de la primera promoción, que se realizó el pasado miércoles, fue por razones de seguridad: una casa cercana sufrió una explosión causada por el alcantarillado a comienzos de año.

“La gente que compró un sueño heredó una pesadilla”, explicó Peggy Nolan, una abogada de Longford, lugar del derribo. “Los contribuyentes han pagado suficiente; por lo que a mí respecta, los promotores deberían sentirse avergonzados”.

En Irlanda, más de 550.000 viviendas fueron construidas entre 1996 y 2005 en un país de 4,5 millones, mientras la construcción duplicaba el ritmo del resto de Europa. Ahora mismo, unas 294.000 viviendas permanecen vacías, los precios se han reducido a la mitad, aunque en Dublín la caída desde máximos es del 64%, según la agencia inmobiliaria Lisney.

“No hubo una planificación apropiada, no hubo un control apropiado y no hubo una regulación apropiada de las instituciones financieras”, explicó la ministra O´Sullivan. “Hemos aprendido una lección muy saludable y muy dura”.

El Gobierno espera que los proyectos que estén “sustancialmente completados” se terminen para salir al mercado o sean utilizados para viviendas sociales. Otros serán demolidos y volverán a ser para otros usos, como granjas. El plan es “deshacerse de este borrón en nuestro paisaje y este borrón en nuestras comunidades”, dijo la ministra. 

Las claves

1. Cicatrices de la burbuja

Las denominadas ciudades fantasmas son una de las cicatrices más visibles del crack inmobiliario que ha asolado buena parte de Occidente.

2.  15% están vacías

En  Irlanda alrededor del 15% de las viviendas del país están vacías.

3.  Deudas de familias

Hoy cada familia irlandesa debe en promedio 132,000 euros a los bancos y el precio de las casas que compraron se ha desplomado.

4.  Construcciones

En Irlanda, más de 550,000 viviendas fueron construidas entre 1996 y 2005 en un país de 4.5 millones, mientras la construcción duplicaba el ritmo del resto de Europa.

5.  Vender al mercado

El Gobierno espera que los proyectos que estén sustancialmente completados se terminen para salir al mercado o sean  viviendas sociales.