Irán no suspende programa nuclear

Irán no suspende programa nuclear

TEHERAN  (AFP).- Irán insistió ayer, lunes, en negarse a suspender el enriquecimiento de uranio, una condición clave de las potencias occidentales para sentarse a negociar, mientras que el presidente estadounidense George W. Bush volvió a amenazar con sanciones en caso de que Teherán no deje de lado sus planes nucleares. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento iraní, Alaedin Borujerdi, citado este lunes por la prensa, explicó que “en la medida en que nuestras posturas son diferentes de las suyas, nuestras propuestas tendrán igualmente diferencias con las suyas”.

Irán considera, al contrario que los occidentales, que la petición de una suspensión del enriquecimiento de uranio es negociable.

Las grandes potencias (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) y Alemania presentaron el 6 de junio una oferta a Teherán que incluye incentivos, sobre todo comerciales, pero a condición de que la República Islámica suspenda su enriquecimiento de uranio.

   “Si los dirigentes de Irán desean la paz y prosperidad, y más esperanza para el futuro de su pueblo, deben aceptar nuestra oferta, abandonar cualquier ambición para obtener armas nucleares, y volver a cumplir sus obligaciones internacionales”, dijo el presidente estadounidense Bush en un discurso en la Academia de la Marina Mercante de Estados Unidos, en King’s Point, Nueva York (este).

El domingo, el jefe de la diplomacia francesa, Philippe Douste-Blazy, recordó que una respuesta positiva de Irán sobre este punto permitiría “la reanudación de las negociaciones y, en ese caso, evidentemente la acción del Consejo de Seguridad de la ONU ya no sería necesaria. Lo que no sería el caso si los iraníes rechazaran” la oferta.

Según Borujerdi, citado por el diario Resalat, “el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, como responsable de la cuestión nuclear, está examinando las propuestas y dará oficialmente su respuesta al grupo 5+1”.

Pero los principales dirigentes del régimen, el Guía Supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y el presidente Mahmud Ahmadinejad, rechazaron implícitamente toda suspensión del enriquecimiento de uranio.

No se ha fijado ningún plazo para que Irán dé su respuesta oficial, pero el Alto Representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Javier Solana, dijo a las autoridades iraníes que las potencias mundiales esperan una respuesta antes del 29 de junio, informaron fuentes diplomáticas a la AFP.

   “El 29 de junio es más o menos la fecha límite”, dijo un diplomático europeo de alto rango. En esa fecha se reunirá la cumbre del G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) en Moscú.

   Mientras Irán acusó el domingo a Washington de intransigencia en el caso nuclear iraní, el presidente norteamericano George W. Bush viajará el miércoles a Viena y el jueves a Budapest para afirmar, entre otras cosas, la unidad de Estados Unidos y la Unión Europea en este tema.

   El domingo, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, deseó que los iraníes “respondan en un futuro no demasiado lejano” y que “vengan a sentarse a la mesa de negociaciones y encuentren una solución”.

   Irán anunció el 11 de abril que llevó a cabo su primer enriquecimiento de uranio, al 3,5%. Desde entonces se ha negado a poner fin a sus actividades en este ámbito a pesar de una declaración presidencial del Consejo de Seguridad de la ONU adoptada el 29 de marzo.

   El enriquecimiento de uranio permite obtener el combustible para una central nuclear, pero también la materia prima necesaria para la fabricación de una bomba atómica.

   Irán afirma que su programa nuclear busca solamente suministrar electricidad al país, pero los occidentales temen que lo utilice con fines militares.