Inversión de valores

Inversión de valores

POR FRANCIS MESA
Durante la relativamente corta trayectoria de mi carrera como periodista he visto de todo. En el trajinar de la crónica de espectáculos es dónde más sorpresas y desilusiones he experimentado, pero mi conmoción ha llegado a tal punto que, gracias a Dios, me estoy haciendo inmune a las sorpresas, desilusiones y espasmos.

En este momento veo, ya no con tanto asombro, pero sí con curiosidad, la inversión de valores o de roles que se está jugando en los medios de comunicación y en las personas que hacen vida en el denominado “show business”.

Es común ver a comunicadores y periodistas, incluso a miembros de la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte) asumir el rol de artistas. El simple hecho de pararse frente a un micrófono y una cámara asumen una pose de “artitismo” que espanta. Si seguimos en esa onda, pronto nos quedaremos sin cronistas. El caso más reciente de este tipo de mutaciones se dio durante la ceremonia de los Premios Casandra, cuando una periodista, ombligo con piercing al aire y todo, exigía a los miembros del protocolo cambiarse de ropa (o sea, la susodicha salió de su casa sin arreglarse) en los camerinos de los artistas que tenían parte del espectáculo. Inadmisible. La debutante a “estrella del rock and roll” como diría un amigo vasco “de muy mal genio, por cierto” no se inmutó ante la negativa de los organizadores y hubo que interceder para que se cambiara en uno de los baños del Teatro. ¿Cuándo se ha visto?. ¿Y qué se puede decir del caso contrario? Presentadores y/o presentadoras que en un momento dado fueron reinas de belleza, o sueltan alguna pluma, de la noche a la mañana, los vemos haciendo entrevistas, en el mayor de los casos, desastrosas. Zapatero a tu zapato.

VACAS SAGRADAS

Si revisamos la crónica de espectáculos y los programas internacionales, nos daríamos cuenta que aquí todavía seguimos en pañales. En este país es imposible criticar a alguien, porque siempre aparece un defensor de poder que nos hace callar “ipso facto”. En el ambiente artístico local existen ciertas “vacas sagradas” a las que no se les puede tocar ni con el pétalo de una rosa. Ya recuerdo los tiempos de aquel emporio tan “sólido”, en el que los periodistas que pertenecían a los medios de comunicación que operaba no podían hacer ninguna observación juiciosa de sus “talentos”, porque sólo bastaba una llamada para que el “infractor” posiblemente quedara de patitas en la calle.

No sucede así, por ejemplo, en Venevisión, Venezuela; Televisa, México; Univisión y Telemundo, Estados Unidos; Caracol, Colombia; y la Televisión española, por allá quien mete la pata es criticado sin contemplaciones. No solamente en el plano artístico (que ése es otro tema), sino también en el personal (aquí, ni pensarlo).

MARZO TEATRAL

Ya se inició el Quinto Festival Teatral Emilio Aparicio, dedicado al actor Iván García Guerra, por sus 50 años de carrera artística. Más de 50 grupos de Santo Domingo y del interior del país participarán del evento. Una buena excusa para ver obras gratis. Un buen momento para apoyar el arte local y a los nuevos valores del teatro. Las funciones en la Capital son en Bellas Artes en tandas matutinas, vespertinas y nocturnas. Un sí al teatro dominicano contemporáneo. Hasta la próxima.

francismesa@hotmail.com