Insurgentes prorrusos del este de Ucrania piden ayuda a Putin

Insurgentes prorrusos del este de Ucrania piden ayuda a Putin

SLAVIANSK, Ucrania. AFP. Los insurgentes armados prorrusos pasaron de nuevo a la ofensiva el lunes en el este de Ucrania y pidieron la ayuda de Vladimir Putin, quien expresó su «inquietud» por la situación.  

El gobierno ucraniano, que pidió la ayuda de la ONU, evocó por su parte el lunes y por primera vez la posibilidad de organizar un referéndum para determinar el estatuto político del país.

Washington expresó su preocupación ante el agravamiento de la situación y la Unión Europea decidió ampliar sus sanciones.

Infografía de Graphic News.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó a su vez de «infundadas» las acusaciones de injerencia de Moscú, en una entrevista con su homólogo estadounidense, Barack Obama.

«En respuesta a las preocupaciones expresadas por el presidente estadounidense respecto a una presunta injerencia rusa en el sureste de Ucrania, el presidente ruso recalcó que dichas especulaciones se basaban en informaciones infundadas», indicó el Kremlin en un comunicado.

Enfrentado desde el sábado a una serie de ataques, a todas luces coordinados por activistas prorrusos, pero también por hombres armados, que a menudo lucían uniformes sin insignia, el país de 46 millones de habitantes parecía más que nunca amenazado de partición entre el este rusohablante y el centro y el oeste orientados hacia Europa.

El Kremlin anunció que el presidente ruso recibía «numerosas peticiones» de ayuda de regiones del este ucraniano y que seguía los acontecimientos «con mucha inquietud». Estas declaraciones refuerzan los temores de intervención por parte de Rusia, que ha desplegado a 40.000 hombres en la frontera, según la OTAN.

Washington por su parte ha tenido que admitir que el jefe de la CIA, John Brennan, viajó a Kiev durante el fin de semana. La visita, asegura la Casa Blanca, estaba prevista de antemano, aseguró la Casa Blanca. Pero Moscú denuncia la colusión con las autoridades ucranianas, instaladas tras la destitución del régimen prorruso a finales de febrero y que Rusia no reconoce.

En el terreno, después de que Kiev anunciara «una operación antiterrorista de gran envergadura» para recobrar el control, centenares de manifestantes prorrusos asaltaron las sedes de la policía y de la municipalidad de Gorlivka, localidad de 250.000 habitantes en la provincia de Donetsk, fronteriza con Rusia.

Posible referéndum. Slaviansk, ciudad símbolo de las últimas tensiones donde grupos armados prorrusos se apoderaron el sábado de los edificios de la policía y de los servicios de seguridad, la situación estaba bajo el control de los insurgentes.

«Pedimos a Rusia que nos proteja y no permita un genocidio de la población de Donbass (este de Ucrania). Le pedimos al presidente Putin que nos ayude», lanzó uno de sus jefes, Viacheslav Ponomarev.

Frente a la sede de la administración municipal, se podía ver a una decena de hombres armados, llevando el mismo uniforme y con aspecto muy profesional. Otros, en camión militar, reforzaban las defensas en los alrededores de la ciudad, con equipos de guerra.

Asimismo, unos mil habitantes estaban reunidos en el centro de la localidad, y prometieron quedarse hasta la celebración de un referéndum de anexión a Rusia.

Por primera vez el presidente interino de Ucrania, Olexandre Turchinov, aceptó este lunes la posibilidad de un referéndum para determinar el estatuto político del país, como respuesta a las tensiones con el este prorruso.

Turchinov, que hasta ahora había rechazado tajantemente la idea, apoyada por Rusia, de someter a referéndum el estatuto del país, dijo que no se oponía a la idea de celebrar esta consulta, «seguro de que la mayoría de ucranianos se pronunciará a favor de una Ucrania indivisible, idependiente, democrática y unida».

Pero alude a un referéndum nacional, cuando los insurgentes quieren votaciones locales, donde la relación de fuerzas les sería más favorable. El gobierno se ha negado hasta ahora a ir más más allá de una «descentralización», juzgando que la «federalización» apoyada por Moscú abre la vía al desmembramiento del país.

Turchinov apeló igualmente este lunes a la ONU a unirse a la «operación antiterrorista» de su ejército en el este prorruso, en una conversación telefónica con su secretario general, Ban Ki-moon.

El llamamiento tiene pocos visos de prosperar, dado que Moscú dispone de derecho de veto en el Consejo de Seguridad.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) acusaron por su parte a Rusia de estar detrás del aumento de tensión en el este de Ucrania y acordaron el lunes ampliar la lista de personalidades rusas y ucranianas prorrusas afectadas por las sanciones.