Indagan caso secuestrado

Indagan caso secuestrado

POR ELIAS RUIZ MATUK
Los secuestradores que liberaron al comerciante de textiles de Santiago lo amenazaron con volver el próximo marzo si éste no salda una cuenta pendiente que supuestamente tiene con ellos. En tanto, ayer la Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía interrogó al comerciante  Joselino Pérez Batista, quien fue llevado contra su voluntad a una comunidad de Baní, el  pasado sábado 31 de diciembre.

  Tras ser conminado a pagar la supuesta deuda, Pérez Batista fue llevado hasta la autopista Duarte, en la estación de autobuses que viajan a La Vega, desde donde partió a su casa.

Pérez Batista fue interrogado ayer por el subdirector de Inteligencia Criminal en la región del Cibao, teniente coronel José Antonio Ceballos.

El general Simón Díaz, vocero de la Policía, dijo que los captores tenían un acento extranjero, según ha dicho Pérez Batista a los investigadores.

Los secuestradores nunca se comunicaron con los familiares del comerciante ni  pidieron recompensa por su liberación.

“Aparentemente se trata de una deuda que el comerciante tiene en Estados Unidos” dijo el general Díaz, al afirmar que éste residió en ese país durante un tiempo.

Pérez Batista ha dicho también que  los hombres de habla extraña lo esposaron y lo introdujeron en una camioneta Van, marca Ford, verde, pero no registró la placa.

En el vehículo iban tres personas que lo trasladaron al sur del país, donde le exigieron el pago del referido compromiso que dejó pendiente en Estados Unidos.

Los  raptores también le manifestaron que la camioneta marca Izusu, color dorado, placa L-018384, la habían dejado estacionada en el área de emergencias del hospital Doctor Arturo Grullón, en Santiago.

Miembros de la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía confirmaron la versión al llegar al lugar donde efectivamente estaba el vehículo. “La Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía tiene a su cargo la investigación de este caso y  está interrogando a Pérez Batista”, dice el parte policial.

 Pérez Batista, de 50 años, reside en la urbanización El Ensueño, detrás de la escuela Genaro Pérez, localizada en la avenida Francia en Santiago.

El secuestro fue efectuado, según testigos, por cuatro personas con pertrechos militares que  lo interceptaron a pocos metros de su vivienda. 

De acuerdo con la versión obtenida por Hoy, Pérez Batista había sido conminado a salir de su vehículo y a montarse en el que los desconocidos abordaban.

El caso fue conocido por los periodistas cuando un pariente de Pérez Batista pidió en ayer en una misa orar por su vida, ya que había sido secuestrado por hombres armados y todavía se desconocía su paradero.

La misa se celebró en la iglesia Sagrado Corazón de Jesús de Licey al Medio, donde los presentes, junto al sacerdote, hicieron una oración de pie pidiendo a los secuestradores que devuelvan sano y salvo al comerciante,  quien permaneció más de 40 horas en poder de los secuestradores.