Importancia de la estimulación temprana

Importancia de la estimulación temprana

Todos los bebés nacen con gran potencial, pero hacer que éste pueda ampliarse es responsabilidad de los padres, de ellos  depende que los niños puedan desarrollar sus sentidos dentro de los parámetros normales.  

Y como se ha dicho tanto que los primeros seis años son trascendentales en la vida de un niño,  es necesario que los adultos inicien un proceso de estimulación, desde el momento de la concepción.

“Los sentidos de los niños pueden empezar a desarrollarse desde el momento en que está en el vientre de su madre. Si en ese momento  se le habla o canta, el niño empezará a darse cuenta de su capacidad de escuchar y entender  lo que se le dice”, asegura  Eluminada Bodré Araujo, psicóloga del Consejo Nacional para la Niñez (Conani), quien añade que esta acción ayudará a su criatura a tener un mayor -o mejor- desenvolvimiento en su vida.

Bodré Araujo señala que el nivel de facilidad para aprender será superior en un niño a quien desde antes de nacer se le dio importancia, leyéndole, poniéndole música o hablándole. “El desarrollo de los sentidos empieza por casa”.

 Si se lleva a cabo un proceso de estimulación temprana, los niños podrán desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales. 

Hay que saber manejarse.  El transcurso de desarrollo de los infantes incluye varias etapas, cada una necesita estímulos diferentes, que se relacionan con los cambios que están ocurriendo en esos momentos.

Cuando el niño dice sus primeras palabras y empieza a conocer las letras, hay que tener paciencia.

La experta recomienda que no se le hable con “ñoñerías”. “Al menor se le debe hablar claro”, señala Bodré.

Según la experta, si no se le pronuncian las palabras como son, el niño -quien asume que esa es la forma correcta- durará más tiempo en pronunciarla adecuadamente.

La profesional de la conducta aclaró que la estimulación no tiene como objetivo apresurar el desarrollo de los niños, exigiéndoles hacer cosas que no puedan, sino más bien, sirve de motivación para que  ellos reconozcan su potencial, lo que le ayudará al fortalecimiento de su autoestima y aprendizaje.

Como aclara Bodré, la estimulación no sólo debe ser en el hogar; los maestros también son responsables de que el niño continúe en el proceso del sano desarrollo, físico, emocional y mental, para así conducirlos a un mejor aprendizaje.

 “Es necesario mostrarles un contenido que encuentren interesante. Si es posible, apoyarse de imágenes y láminas, pero todas las técnicas y herramientas de la enseñanza deben adecuarse a las necesidades de cada menor”, resalta Bodré.

A tomar en cuenta.  No todos los niños son iguales, cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo, que  depende de la maduración del sistema nervioso.

La estimulación debe ser una experiencia positiva. No se debe forzar al niño a hacer ninguna actividad. Tenemos que aprender a “leer” lo que nuestros hijos sienten en ese momento.

El juego es la mejor manera de estimular a un niño. Además es importante que haya  comido bien, que  haya tomado  su siesta y se sienta cómodo. Los padres van aprendiendo a leer el comportamiento de su bebé y a respetar sus necesidades.

Otras ideas sencillas

Juegue con ellos

Una forma fácil y divertida de ayudar a sus pequeños  es realizar, junto a ellos, juegos en los que puedan utilizar todos sus sentidos.

Como a todos  les fascina estar entretenidos, lo que se debe hacer es utilizar eso positivamente: puede ponerlos a  a adivinar sonidos, imágenes de animales o letras.